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domingo, 22 de enero de 2017

Científicos de NASA revelan 4 hechos alarmantes acerca de la vida extraterrestre en Marte


Científicos de la NASA revelan 4 hechos alarmantes acerca de la vida extraterrestre en Marte. 

El último fin de semana NASA mediante una conferencia de prensa anunció un importante descubrimiento sobre el planeta Marte. Se revelaron datos importantes, que si bien es cierto ya muchos suponíamos, pero confirmaron las dudas sobre la existencia de agua en Marte
Existen 4 hechos importantes que tratan sobre la cada vez más optimista posibilidad (para la ciencia) de vida en Marte

1. Marte tiene ríos de agua fluyendo en la superficie

NASA anunció que Marte realmente tiene ríos de agua fluyendo en él. Lo que se creía que era un desierto árido y rocoso de un planeta que es realmente estacional, bastante similar a nuestro planeta Tierra. 

Lujendra Ojha, un científico planetario en el Georgia Institute of Technology, hizo el descubrimiento usando imágenes del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA. 


Esto plantea una serie de otras cuestiones, muchas de las cuales son transmitidas en la Conferencia de prensa a continuación. 

"Marte no es el planeta seco y árido que pensamos en el pasado… [y] se ha encontrado agua líquida en Marte"– James Green, director de ciencias planetarias de NASA 

2. Marte pudo haber tenido vida extraterrestre viviendo en él 

"Iremos a Marte, nuestro viaje a Marte será una expedición científica teledirigida, pero pronto esperamos enviar a seres humanos al planeta rojo para explorar y llevar la ciencia más allá. Y el anuncio de hoy que brinda un resultado realmente fascinante acerca de la actual agua en Marte es una de las razones por las qué creo que es aún más imperativo enviar a un grupo de astrobiólogos y científicos a explorar Marte, ‘¿existe la vida actual en Marte?"– John Grunsfeld, astronauta un espacio, asociado Administrador Jefe de NASA ciencia misión Directiva de cinco veces 


Obviamente, con el anuncio de que hay agua en Marte, la posibilidad de vida cerca de la superficie se convierte cada vez más plausible.


Otro hecho interesante es que la posibilidad de vida en el interior de Marte siempre ha sido muy alta. 

"La posibilidad de vida en el interior de Marte siempre ha sido muy alta. Sin duda hay agua en alguna parte de la corteza de Marte… Es muy probable, creo, que hay vida en algún lugar en la corteza de Marte.”– Alfred McEwen, Investigador Principal, HiRISE, Universidad de Arizona (30:25) 

3. Marte fue un planeta muy parecido a la tierra, con un océano gigante 

"La más información que estamos recibiendo desde el Rover Curiosity, indica que Marte es un planeta realmente fascinante, ahora sabemos que Marte una vez, al igual que la Tierra, tuvo mares salados, lagos de agua dulce, probablemente picos con nieve y también nubes y el ciclo de agua que estamos estudiando aquí en la tierra… Algo ha pasado a Marte, perdió su agua.”– John Grunsfeld, astronauta un espacio, asociado Administrador Jefe de NASA ciencia misión Directiva de cinco veces,

John también se refirió a la alta probabilidad de que Marte haya sostenido previamente vida, antes de lo que sucedió en el planeta que llevó a que su clima cambie drásticamente. Los científicos todavía están luchando para resolver lo que puede haber sido exactamente ese evento o serie de eventos. 

"Marte es un planeta más como la tierra… [y en el pasado] Marte era un planeta muy diferente, tenía un ambiente amplio y de hecho tenía lo que creemos era un océano enorme, tal vez tan grande como dos tercios del hemisferio norte. Y ese océano puede haber tenido una milla de profundidad. Marte de hecho hace 3 billones años tenía extensos acuíferos. Pero algo sucedió. Marte sufrió un cambio climático importante y perdió el agua de su superficie.”– James Green, director de la NASA de la física planetaria.

Como se señaló en la Conferencia de prensa, este descubrimiento es muy emocionante porque sugiere que Marte posiblemente podría sostener la vida en la actualidad. 


Esto no es sólo debido a la presencia de agua; los rovers han descubierto que hay mucha más humedad en el aire de la que una vez pensamos. De hecho, los suelos son húmedos, hidratados y llenos de agua. 

"El anuncio de hoy es una de las razones por qué es aún más imperativo que enviamos astrobiólogos y científicos planetarios a Marte para responder la pregunta de si actualmente existe vida en Marte.” – Alfred McEwen, Investigador Principal de HiRISE, de la Universidad de Arizona (fuente) 

4. Algo pasó con el planeta que cambió drásticamente su clima 

Como se puede ver en las dos citas en la sección anterior, comentadas por John Grunsfeld y James Green (tomado de la Conferencia de prensa más abajo), algo le sucedió a Marte que cambió drásticamente su entorno.

¿Parece ser que el clima fue alterado significativamente, pero se desconoce que fue lo que causó este cambio? Los científicos de la NASA dicen que aún no lo saben, pero se han propuesto algunas teorías interesantes.


Dado el hecho de que los científicos están casi seguros que la vida existió en Marte y sin duda en todo el universo, ¿es realmente descabellado asumir que una raza de seres inteligentes una vez habitaron Marte?

Ya tenemos las declaraciones de un número de astronautas que sugieren que ya se ha descubierto vida extraterrestre inteligente.

"Hay abundante evidencia de que estamos siendo contactados, que muchas civilizaciones han estado vigiándonos por un muy largo tiempo.” – ex astronauta de la NASA y profesor de la física de Princeton(fuente)

"Hemos sido visitados en este planeta, y el fenómeno ovni es real…”(fuente)

"No estamos solos en el universo, han estado viniendo aquí por un largo tiempo.”– Dr. Edgar Mitchell, 6 hombre a caminar en la luna, Doctor en Ciencias. (fuente), (fuente)

No solo una gran cantidad de astronautas de la NASA comparten esta creencia, también lo hacen políticos, militares y académicos de todo el mundo.

Otra interrogante interesante es ¿La ausencia de vida inteligente en el planeta Marte tiene algo que ver con su drástico cambio climático? En este punto es imposible dar una respuesta certera, pero según el Dr. John Brandenburg, PhD y físico, la vida en Marte fue erradicada por una guerra nuclear.

Él cree que un par de civilizaciones inteligentes de la historia antigua fueron responsable de esto y en sus obras publicadas, sostiene que la coloración y composición de algunos puntos del suelo Marciano se originaron debido a una serie de “explosiones de fisión” que conducen a consecuencias nucleares en el planeta. (fuente), (libro de lectura obligatoriapor John Brandenburg PhD)

También puede leer: Elon Musk: “Quiero encender dossoles termonucleares en Marte” 

Como los astronautas citados, Brandenburg no es ningún chiflado, participó en la misión de Clementine a la luna, que formaba parte de un proyecto de espacio común entre la organización de defensa de misiles balísticos (BMDO) y la NASA. La misión descubrió agua en los polos de la luna en 1994. Fue director adjunto de la misión. (Fuente: Página 16 de 18), (fuente), (fuente)

¿Tal vez la vida inteligente tuvo algo que ver con ello? Brandenburg ciertamente parece pensar que sí, pero independientemente de lo que causó el cambio del clima de Marte, existe importante información que debe ser tomada en cuenta.



Fuente: CodigoOculto.com: 

miércoles, 20 de enero de 2016

Expedientes Ovnis ocultados por los gobiernos

Roswell es uno de los casos que más conocemos pero esto no ha hecho más que empezar, y desde 1947, los gobiernos mundiales han comenzado a ocultarnos tantos incidentes OVNI como han podido.
Querido lector, ¿piensa acaso que lo que sucedió en Roswell es el caso más famoso registrado dentro de la conspiración y secretismo de la temática OVNI? Pues siéntese y póngase cómodo porque vamos a despegar rumbo a los incidentes más ocultos que nuestro planeta ha vivido y que los gobiernos han intentado ocultarnos, al menos hasta hoy… ¿Le suena el ataque sorpresa que hubo en Pearl Harbour?

El 25 de Febrero del año 1942, exactamente 80 días después del ataque japonés por sorpresa. De repente, se detecta un auténtico escuadrón de 15 a 20 OVNIS que sobrevuela las costas norteamericanas del Océano Pacifico, concretamente entre San Diego y San Francisco. Curiosamente era una zona en la que EEUU estaba preparando el contingente de soldados y material bélico que embarcaría hacia el continente asiático para vengar el ataque de Pearl Harbour. Todas las autoridades militares y tropas de la zona fueron alertadas de inmediato. Los OVNIS se hicieron visibles sobre el ejército y, temiendo un nuevo ataque japonés sin previo aviso, comenzaron a disparar en esa misma madrugada las baterías antiaéreas de los EEUU contra aquellos objetos voladores no identificados. Se llegaron a realizar unas 1430 tandas de disparos defendiendo, sobre todo, la zona de Los Ángeles. Ningún disparo dio en ningún blanco y los OVNIS desaparecieron a vista de todos los presentes.

Julio de 1947. Año que sucedió el Caso Roswell. Se dio a conocer mundialmente. No voy a entrar en profundidad porque todos ya sabemos que sucedió, que se mostró a la opinión pública y luego qué se desmintió por completo. Quizá sea el caso más conocido que tiene el gobierno americano en su contra por su intento de ocultar todo lo que sucedió realmente. En la granja de Mac Brazel, a 120 Km al Noroeste de Roswell (Nuevo México), colisiona un objeto discoidal de 7 a 9 m de diámetro. Se recuperan trozos de  metales delgados, incombustibles y desconocidos pero increíblemente duros y con signos desconocidos grabados. Aparecen varios cadáveres de pequeños seres de 1,2 metros de estatura, cabezas grandes y cuerpos delgados. Uno de los testigos civiles fue Barney Barnett. Todos los restos, incluidos cadáveres, fueron recogidos y llevados por militares americanos que llegaron a la zona, alertados por el granjero Mac Brazel, que avisó al alguacil de Roswell y éste a su vez, al ejército. Todo se desmintió posteriormente y la versión oficial fue que un globo meteorológico fue lo que se estrelló en el lugar después de decirle al mundo entero que habían capturado un OVNI.

Fuentes muy fiables de la USAF, aseguran que esta fotografía es la imagen auténtica
de uno de los cuerpos alienígenas rescatados en Roswell. Aparecieron varios cadáveres
de pequeños seres de 1,2 metros de estatura, cabezas grandes y cuerpos delgados.
Pues esto, solamente es la punta del iceberg del fenómeno OVNI. Es uno de los casos que más conocemos pero esto no ha hecho más que empezar, y desde 1947, los Gobiernos mundiales han comenzado a ocultarnos tantos incidentes OVNI como han podido. El Gobierno de los EEUU crea la CIA, Agencia de Inteligencia Americana, curiosamente en el año 1947 también. Y desde año comienza a recopilar información sobre los incidentes OVNI de todo el planeta. A continuación os relato los casos más desconocidos que investigadores valientes han conseguido sacar a la luz. Precisamente, además, la CIA investiga el primer incidente OVNI en el año 1947. Habría sido el caso sucedido en Tashkent, Uzbekistán, de unos objetos luminosos observados en aquellas latitudes. Comienza el ocultamiento informativo y la opinión pública nunca conoce este suceso.

En Diciembre del año 1947 nace el proyecto SIGN. Lo constituía un grupo especial de científicos de alto nivel de los EEUU, cuyo objetivo era estudiar el fenómeno OVNI. Un año después, en Diciembre de 1948, nace el Proyecto GRUDJE, que tenía como objetivo desinformar sobre todo suceso OVNI y/o avistamiento que sucediese en el planeta o al menos en territorio estadounidense. Otra tarea de GRUDJE era reunir toda la información para constituir luego el famoso proyecto BLUE BOOK (Libro Azul) en 1952. Este proyecto consistía en reunir informaciones para componer un primer estudio del fenómeno OVNI, cada vez más creciente en nuestro planeta y discernir entre si los OVNIS eran una amenaza potencial o no para la seguridad nacional de los EEUU de América. Lo lideró la USAF (las Fuerzas Aéreas de los EEUU) y se canceló el 17 de Diciembre de 1969. Estudió 12618 expedientes OVNI. 701 quedaron para siempre sin explicación lógica. Es el último proyecto conocido hasta ahora que se ha hecho público sobre los estudios de las Fuerzas Armadas Norteamericanas sobre los OVNIS.

El proyecto BLUE BOOK (Libro Azul) nació en 1952. Este proyecto consistía en reunir informaciones para componer un primer estudio del fenómeno OVNI, cada vez más creciente en nuestro planeta y discernir entre si los OVNIS eran una amenaza potencial o no para la seguridad nacional de los EEUU de América.
El 13 de Febrero de 1948, la USAF descubre una auténtica nave espacial de otra civilización en un altiplano en la región de Aztec, en Nuevo México también, en los EEUU. Tenía forma circular con unos 30 metros de diámetro. Los científicos determinaron que su estructura no coincidía con ningún tipo de aluminio fabricado en nuestro planeta. Era increíblemente ligero y de una dureza sorprendentemente desconocida. Dentro de este OVNI se encontraron nada más y nada menos que 16 cuerpos sin vida. Medían poco más de 1 metro de altura y su aspecto era sorprendentemente similar al humano. Su piel estaba quemada por el accidente. Vestían un uniforme de color azul oscuro con botones metálicos y unos protectores para la cabeza en forma de cascos muy sencillos con un visor plano. Algunos de estos cuerpos fueron sometidos a autopsias los médicos de las Fuerzas Aéreas americanas pero el resultado sigue siendo un misterio.

Otro OVNI estrellado es recuperado por el ejército americano también el 25 de Marzo de 1948 en la región de Hart Canyon, muy cerca de la zona de Aztec que antes mencioné. Se rescata un cuerpo más. Este objeto tenía unos 33 metros de diámetro. Hasta este momento en 1948 y sin contabilizar los cadáveres recuperados en Roswell, después de todas estas “capturas” realizadas por los EEUU de OVNIS caídos a tierra, fueron recuperados un total de 17 cadáveres de civilizaciones no conocidas extraterrestres. Es obvio que no hace falta recordar que todos estos sucesos jamás fueron conocidos por la opinión pública. Pero sí hubo un detalle que causó alarma entre los científicos destinados en estos casos y los militares que participaron. En todos estos casos citados se encontraron restos humanos entre los escombros de las naves alienígenas recuperadas.

El Gobierno de los EEUU crea la CIA, Agencia de Inteligencia Americana, curiosamente en el año 1947. Y desde año comienza a recopilar información sobre los incidentes OVNI de todo el planeta.
El 7 de Enero de 1948 sucede sobre Mansville, en Kentucky (EEUU), el famoso caso del piloto militar Thomas Mantell, del que ya hemos hablado en Informe Insólito en esta sección. Fallece este piloto tras la persecución de un objeto volador no identificado de unos 100 metros de diámetro. Es el primer militar fallecido a causa de un fenómeno OVNI. En Abril del año 1949, sucede otro episodio sobre los cielos estadounidenses que protagoniza un OVNI y un misil balístico americano en pruebas. Sobre las instalaciones de pruebas de tiro en White Sands (EEUU), un comandante de la Marina de los EEUU que seguía el vuelo del misil en pruebas, de repente localiza en el cielo 2 OVNIS que maniobraban a una velocidad endiablada alrededor del misil en pruebas. Después de este incidente OVNI, en solo un mes llegan a producirse 3 avistamientos OVNI más sobre las mismas instalaciones militares en White Sands.

Pero el 22 de Marzo de 1950, se realiza un documento de alto secreto que deja en evidencia la oficialidad del fenómeno OVNI dentro del Gobierno de los EEUU. Este documento es enviado desde la Oficina de Comando Estratégico del Aire, situada en Washington D.C., al director del FBI. En él se afirma lo siguiente que cito textualmente: “Un agente de la Fuerza Aérea de los EEUU de América, recibió información relacionada con 3 OVNIS con forma de platillo que habían sido recuperados en el estado de Nuevo México. Los platillos voladores eran circulares, de unos 20 metros de diámetro, y abovedados en la parte superior. Dentro de cada platillo había 3 cuerpos de aspecto humanoide, de aproximadamente 1 metro de estatura. Estaban cubiertos con vestidos de tela metálica de fina textura.”

En la granja de Mac Brazel, a 120 Km al Noroeste de Roswell (Nuevo México), colisiona un objeto discoidal de 7 a 9 metros de diámetro. Se recuperan trozos de metales delgados, incombustibles y desconocidos pero increíblemente duros y con signos desconocidos grabados. Esta es la fotografía real de aquellas partes interiores del OVNI.
Sin duda, con la salida a la luz de este documento de alto secreto interno entre las altas esferas del Ejército de los EEUU y FBI, queda demostrada de sobra la participación del Ejército Americano en las labores de rescate de OVNIS estrellados y recuperación de sus ocupantes para ocultarlo posteriormente y esconderlo a la luz pública. En Julio del año 1951, varios astrónomos que trabajaban en el observatorio del Monte Palomar, en California, descubren en una observación rutinaria 2 objetos voladores no identificados situados a más de 100 Km de altitud, los cuales tenían una órbita circular alrededor de la Tierra. Nada más y nada menos, los astrónomos que cito, vieron exactamente 2 inmensas y enormes naves extraterrestres como nunca antes nadie en la Tierra había visto. Este suceso también se ocultó por completo. En 1951, el astrónomo W. Marcowitz, que pertenecía al Observatorio Naval de los EEUU, descubrió un OVNI que orbitaba la Tierra en sentido inverso a su rotación. Como veis, los avistamientos comenzaban a ser más y más habituales y muchos observatorios del planeta comenzaron a detectar estos movimientos masivos en los cielos de la Terra.

Pero sin duda, las noches del 19 y 20 de Julio de 1952, fueron las dos noches que más en alerta pusieron a todo el Ejército Americano, causando pánico entre la población americana e incluso entre sus propios políticos. Radares del Aeropuerto Civil Internacional de Washington DC, detectan 8 ecos (puntos en el radar) perfectamente marcados que aparecen de repente en las pantallas de los controladores aéreos. El eco de radar era muy claro y fuerte, más que el que proporciona una aeronave civil de pasaje o militar incluso. El comportamiento y velocidad no eran habituales en la pantalla y uno de los OVNIS llega a alcanzar una velocidad de 11600 Km/h según el radar. Los radares de las bases de la Fuerza Aérea de Boling y de Andrews también localizan los OVNIS. La Fuerza Aérea saca los cazas de interceptación en SCRAMBLE pero jamás llegan a conseguir alcanzar a aquellos objetos. Lo cierto es que los objetos camparon a sus anchas por cielo estadounidense, llegaron a detenerse sobre la Casa Blanca, el Capitolio y sobre la Catedral de Nueva York. Sobre todo Nueva York aquellas dos noches aparecieron OVNIS. Las noches del 26 y 27 de Julio el fenómeno se repitió y volvió a suceder exactamente lo mismo. Cuanto menos, inquietante. Esto fue imposible de ocultar debido a los ojos de millones de testigos que observaron aquel suceso.

Las noches del 19 y 20 de Julio de 1952, fueron las dos noches que más en alerta pusieron a todo el Ejército Americano. Radares del Aeropuerto Civil Internacional de Washington DC, detectan 8 ecos perfectamente marcados que aparecen de repente en las pantallas de los controladores aéreos. Esta foto muestra el momento exacto del sobrevuelo de los OVNIS sobre el Capitolio.

Fuente:  Informe Insolito

miércoles, 25 de noviembre de 2015

El proyecto "Die Glocke" - La campana nazi


La campana nazi tenía 2 cilindros giratorios que contenían una sustancia parecida al mercurio, llamada xerum 525, y cuando giraban en sentido contrario desprendían un brillo de color violeta. El exterior del artefacto estaba forrado con material de cerámica; curiosamente los transbordadores espaciales de la Nasa, como el Columbia, estaban envueltos en su capa más superficial por un revestimiento de losetas de cerámica, que hacen la función de aislante térmico.

¿Pero qué era la Campana nazi y para qué servía?

Cuando se ponía en funcionamiento la Campana, los dos tambores rotatorios giraban contrariamente y el objeto se elevaba como los antiguos vimanas, y se podía desplazar; el artefacto despedía unas radiaciones que llegaron a afectar a los científicos del proyecto.
Era el primer prototipo de motor contra la gravedad y abrió un camino nuevo en el camino de la física y la tecnología. De este modo este ingenio técnico podía servir como el sistema de propulsión para los secretos ovnis nazis que se estuvieron desarrollando en la última fase del Tercer Reich.


El proyecto ultrasecreto de "Die Glocke", The Bell, la Campana Nazi, estaba bajo el mando del misterioso General de las SS Hans Kammler, (a la izquierda en esta foto) un ingeniero científico que había estado involucrado también en el desarrollo de los misiles V-2, aviones reactores, alas volantes, ovnis nazis, y construcciones subterráneas, entre otros proyectos. También diseñó muchos de los Campos de Exterminio nazis y los hornos del horror, entre ellos el de Auswitch.

Hans Kammler era un personaje muy importante dentro de la tecnología militar nazi, pero que resultó siempre poco conocido, ya que después de la 2ª guerra mundial, el gobierno norteamericano tampoco tenía interés en divulgar la trayectoria tecnológica y los logros científicos de los ingenieros nazis como Kammler.

Junto a una fábrica abandonada se encuentra el Anillo de pruebas, los respiraderos subterráneos, y la entrada al complejo de experimentación de la Campana.
Igor Witkowski (arriba a la derecha) es un investigador polaco de tecnología militar que ha pasado más de 20 años estudiando el ingenio prodigioso de la Campana nazi.

El periodista Nick Cook, especialista en temas aeroespaciales y de defensa, que trabaja para la revista Jane’s Defense Weekly, se interesó por la información que Igor Witkowski tenía sobre los proyectos tecnológicos de los nazis, y especialmente por la Oficina de desarrollos secretos, la "Kammlerstab", que dirigía Hans Kammler.

Igor Witkowski mostró a Nick Cook el campo de operaciones del proyecto de la Campana nazi, la mina de Ludwigsdorf, el anillo de pruebas de la campana, los respiraderos subterráneos y demás instalaciones relacionadas.

Era en la región montañosa de la frontera checa, entre los Sudetes y la Baja Silesia, y junto a la aldea de Ludwigsdorf, donde se encontraba una mina en la que los nazis desarrollaban el modelo revolucionario antigravitacional.

Cuando el Ejército soviético estaba llegando a la aldea de Ludwigsdorf, hoy llamada Ludwikowice, el oficial de las Waffen SS, Karl Sporrenberg, por orden directa de Hitler, llevó a cabo la ejecución de 62 científicos nazis que trabajaban en el proyecto Die Glocke; unos hechos por los cuales fué juzgado posteriormente en los tribunales como criminal de guerra. Según Sporrenberg, el prototipo secreto habría sido trasladado a una zona de seguridad en Noruega.


Lo cierto es que después de la guerra nunca más se volvió a saber de la Campana nazi ni del General Hans Kammler; desaparecieron con su secreto. Algunas teorías dicen que la Campana fué trasladada en un avión de carga, haciendo escala en Barcelona, España, hacia el cono sur americano, entre Chile y Argentina, o incluso a la zona de la Antártida. Y otra línea de investigación apunta a que la Campana fué llevada a Japón.

Sin embargo lo más sorprendente de la Campana nazi era que este proyecto secreto había sido desarrollado con los nombres de Kronos (tiempo) y Lanterntrager (portador de luz), figurando en los documentos secretos extrañas referencias a una "Puerta del Tiempo".


Parece que el verdadero secreto de Die Glocke, The Bell, la Campana nazi, es que podía ser una "Máquina del Tiempo", que para funcionar, necesitaba activar sus sistemas propulsores giratorios y realizar al mismo tiempo pequeños desplazamientos aéreos. Y es que, efectivamente, una máquina del tiempo podía ser una gran arma efectiva, el arma definitiva, para cambiar el curso de la guerra.

El 9 de diciembre de 1965, un objeto volante desconocido, con forma de bellota o de campana, se estrelló en las proximidades de la localidad estadounidense de Kecksburg, en Pensilvania. Este suceso fué conocido en el estudio de la Ufología como el caso de Kecksburg. El artefacto tenía inscripciones extrañas, al igual que la campana nazi, y fué recuperado rápidamente por las fuerzas militares. Muchos testigos vieron el extraño suceso.

Todo hace pensar que el ovni de Kecksburg era el resultado del desarrollo del proyecto de la campana nazi. De hecho, la hipótesis más probable de todas es que tanto Hans Kammler como la Campana nazi acabaron en las bases secretas del gobierno estadounidense, protegidos con el máximo secreto, dentro de la "Operación Paperclip".


Fuente:  http://conspiraciones1040.blogspot.com/

martes, 24 de noviembre de 2015

Gobierno mexicano revela documentos mayas demostrando contactos extraterrestres


Para aquellos que todavía tenía dudas en cuanto a contacto extraterrestre con nuestras civilizaciones antiguas, en esta ocasión no podía ser más claro! El gobierno de México ha dado un golpe en la historia oculta de la humanidad. En la sección de arqueología olvidado el país dan a conocer públicamente una serie de piezas mayas descubierto que hay unos 80 años por un equipo del Instituto Nacional de Anthropoly e Historia (INAH) en el sitio de Calakmul, México.

Estas piezas excepcionales han sido presentados el año pasado y será el tema de un documental que se estrenará este otoño y será producido por Raúl Julia-Levy y dirigida por Juan Carlos Rulfo , el ganador del Festival de Cine de Sundance 2006 con su película ” en el pozo “. Este documental examina el nombre de “Revelaciones de los mayas 2012 y más allá.” Provisionales


Uno de los elementos clave se describe un disco no puede ser más explícita. Uno puede ver claramente cuatro dispositivos, comúnmente llamados Ovnis, lo que demuestra una extracción, un astronauta (5) en el control de su nave (6). Los dos círculos en el centro (1) se consideran actualmente como un planeta por la atmósfera de los dos círculos y sugiriendo que la Tierra puede asumir debido a la presencia de una estrella cercana parece ser la luna. Bien, lo que parece ser un cometa (3) con un ovni (2) en su madera, luego a la izquierda, otro dispositivo (4), que parece actuar directamente sobre el cometa que lleva un martillo para golpear el cometa .


Otra pieza muy interesante parece ser una llamarada solar. El sol envía un radio jet de la misma atmósfera del planeta Tierra o el evento medido regularmente por la NASA que puede supervisar la actividad en el sitio web del Clima Espacial. Tres OVNIS están presentes en el artefacto de los cuales es directamente en el chorro de plasma. Otro planeta también está presente, pero es difícil determinar cuál de nuestro sistema solar.

Esta pieza importante parece confirmar la información que recibimos a través de varios tubos y nos informe sobre el importante papel del sol en los próximos eventos. Esta es la clave para elevar nuestra conciencia y esto 1300 años artefacto antiguo parece indicar. Los mayas sabían que estábamos en la quinta y última ronda de 5125 años de un ciclo mayor de 26.000 años. Es que sus horarios medidos. Además, los científicos de la NASA predicen una erupción a fines de 2013 que se apoya toda la información obtenida


Klauss Dona acompañado por el Dr. Nassim Haramein presenta fotografías de algunas partes durante una conferencia en el Palacio de Congresos de Saarbrücken, Alemania, 11 de junio de 2011. En la parte inferior de este artículo usted encontrará referencia a extractos de la conferencia.

Las otras piezas son representaciones que extrañamente parecemos poca gente y sabemos.


Lo que es aún más preocupante son las revelaciones de la ministra mexicana de Turismo, Luis Augusto García Rosado, que establece que:

1) La traducción del códice describe los contactos entre los extraterrestres y los mayas.
2) el aterrizaje fechado en 3000 años pistas antiguas se han encontrado en la selva.
3) Tienen pruebas de que los mayas pretende realizar este planeta durante miles de años, pero se vieron obligados a escapar después de una invasión “de los seres con intenciones oscuras” dejando atrás la evidencia de una raza muy avanzada.


Yo creo que el enfoque de la fecha de finalización del ciclo del calendario maya, las autoridades mexicanas parecen haber hecho un examen de conciencia, el resultado ha sido la de informar al público. También creo que es la decisión correcta y que debería servir de ejemplo a otras naciones, creo yo, entre otros, los Estados Unidos, donde se necesita un cambio significativo en la actitud.

Recuerde que somos periodo revelaciones que se revela todo lo que estaba oculto. Los escándalos de todo tipo, así como la parte oculta de la arqueología gran inauguración. Si usted me pregunta, le digo que estamos sólo en el comienzo de las sorpresas de este hermoso periodo que se abre para nosotros. Para aquellos con la presentación es un verdadero shock, te suplico que abra su conciencia, porque no está en sus descubrimientos.


Fuente: http://despiertavivimosenunamentira.com

martes, 13 de octubre de 2015

Los Ovnis Nazis

 “… la adopción, por parte de la Alemania nazi, de una nueva ciencia, totalmente al margen de la ciencia occidental, y que, sorprendentemente, es desconocida por la mayoría de la gente, incluso en los entornos científicos, como si nunca hubiese existido. Aunque probablemente habría que estudiar a fondo estas extrañas y fantásticas teorías científicas, antes de rechazarlas radicalmente.

Los horrores del nazismo no pueden ser motivo para rechazar el estudio de algunos de los importantes hechos que se produjeron durante su existencia”. Y creo que este nuevo artículo confirma lo indicado en aquellos artículos. Pero al mismo tiempo, plantea innumerables preguntas sobre unos hechos realmente increíbles.

Los ovnis nazis (en alemán: Haunebu, Hauneburg-Geräte, o Reichsflugscheiben) eran aviones avanzados o naves espaciales que fueron desarrollados supuestamente por el III Reich durante la Segunda Guerra Mundial. Estas tecnologías no solamente aparecen en ficción sino también en varios textos históricos. Suelen aparecer en conexión con el nazismo esotérico, una ideología que vincula el nazismo con situaciones sobrenaturales o paranormales. Las hipótesis sobre los OVNIS nazis están de acuerdo con la historiografía oficial en los siguientes puntos: La Alemania Nazi reclamó el territorio de Nueva Suabia, en la Antártida, a la que envió una expedición en 1938, y planeó otras; La Alemania Nazi investigó avanzadas tecnologías de propulsión, incluyendo misiles y turbinas de Viktor Schauberger; Algunos avistamientos de OVNIs durante la Segunda Guerra Mundial, particularmente aquellos conocidos como “Foo Fighters”, se consideraron como armamento enemigo por parte de los aliados.

Nueva Suabia (en alemán, Neuschwabenland) fue el nombre dado por la Alemania nazi a una parte de la Antártida que reclamaba como propia, entre 1939 y 1945. Debía su nombre al antiguo estado de Suabia. Lo que fue el territorio se localiza en la costa aproximadamente desde los 12° Oeste hasta los 18° Este y entre los 70° y 75° Sur, incluyendo parcialmente la Tierra de la Reina Maud, una reivindicación noruega. La Sociedad de Naciones no reconoció la soberanía de Alemania sobre estos territorios. El capitán Alfred Ritscher dirigió la tercera expedición antártica alemana (1938-1939). El propósito aparente era asegurar un área en la Antártida para una estación ballenera, como parte de un plan para aumentar la producción de grasa animal de Alemania. El aceite de ballena era entonces la materia prima más importante para la producción de margarina y jabón en Alemania, y los alemanes eran, además, el segundo comprador más grande de aceite de ballena noruego, importando anualmente unas 200.000 toneladas. Además de la desventaja de ser muy dependiente de recursos extranjeros, la inminencia de la entrada de Alemania en un nuevo conflicto fue una presión para las inversiones alemanas en el exterior. Otro objetivo, más oculto, era buscar un lugar para una posible base naval.

El 17 de diciembre de 1938, la expedición a Nueva Suabia salió en secreto de Hamburgo hacia la Antártida a bordo del MSSchwabenland (Suabia), un carguero capaz de transportar aviones que fue adaptado para la expedición antártica en el otoño de 1938 en los astilleros de Hamburgo. El barco contaba además con una estación meteorológica. La expedición tenía 33 miembros, además de la tripulación del Schwabenland, compuesta por 24 personas.

El 19 de enero de 1939 la nave llegó a la Costa de la Princesa Marta en la Tierra de la Reina Maud, estableció una base temporal y comenzó a realizar un reconocimiento cartográfico de la región. En las semanas siguientes se realizaron quince vuelos a bordo de dos hidroaviones de 10 toneladas sobre un área de unos 600.000 kilómetros cuadrados. El resultado fueron más de 16.000 fotografías aéreas.

Para afirmar la reivindicación alemana sobre Nueva Suabia, se colocaron tres banderas a lo largo de la costa y trece marcas más fueron colocadas en el interior. Esas marcas eran postes de aluminio con una esvástica en la parte superior, que fueron probadas previamente en el glaciar Pasterze, en Austria. También hubo un equipo de reconocimiento a lo largo de la costa, con el objetivo de registrar la geografía de la zona. La expedición también avistó por aire la presencia de fuentes termales con vegetación en el oasis Schirmacher. El lugar forma parte de la falla geológica del Atlántico y fue nombrado en honor del capitán Richardheinrich Schirmacher que dirigió el vuelo poco antes de la partida del MS Schwabenland hacia Alemania. En su viaje de retorno hicieron estudios oceanográficos cerca de la isla Bouvet y de Fernando de Noronha, arrivando a Hamburgo el 11 de abril de 1939. Dos expediciones más fueron programadas para 1939-1940 y 1940-1941. Se esperaba que éstas buscasen más territorios para la pesca de ballenas y, sobre todo, que sirviesen para ampliar la zona reclamada por Alemania en el continente. La segunda expedición también incluiría algunas expediciones militares, que investigarían, probablemente, la viabilidad del establecimiento de bases navales con las que Alemania pudiese controlar el océano Atlántico sur y el océano Índico junto con el paso de Drake. Ambos proyectos fueron aparentemente cancelados por el estallido de Segunda Guerra Mundial.

Hay quienes dicen que algunos de los OVNIs que han sido vistos por todo el mundo desde después de la Segunda Guerra Mundial pueden ser armas secretas fabricadas por el III Reich. Muchos de los extraños objetos voladores avistados desde 1945 corresponderían en realidad a modelos de aeronaves diseñadas en su tiempo por los nazis y mejoradas probablemente durante estos años en el interior de bases secretas. Según ciertas informaciones, durante la guerra y en las cercanías de una ciudad bávara, en Alemana, se observó como una nave espacial se aproximaba volando a poca altura.

 Su tamaño, algo menor que el propio de una avioneta corriente, emitía un sonido silbante. En su parte baja presenta tres cúpulas semiesféricas y un punto azul oscuro. También se distinguía una esvástica con ángulos rectos. La nave, en su conjunto, resultaba bastante voluminosa y provocaba una sensación inquietante.

La extraña aeronave descendía y tomaba tierra en una zona desierta, quedando iluminada suficientemente como para permitir observar con detalle tres cúpulas inferiores asentadas sobre sendos cilindros que servían de apoyo. El aparato no tenía ventanas, sino dos pequeños orificios enrejados. El disco volante estaba rodeado de extrañas placas metálicas en forma de palas de turbina. Tanto en las tres cúpulas inferiores como en la parte superior de este aparato se veían unas estructuras que semejan tubos salientes.

El aparato tenía un diámetro de entre ocho y veinte metros y presentaba un aspecto temible. Unas semanas más tarde muchas personas afirmaban haber visto OVNIs en aquella misma zona bávara. Podemos considerar, pues, que se trataba del mismo aparato o de otros similares. Quizá sea éste, simplemente, un testimonio más sobre OVNIs, entre tantos otros, pero existen algunas singulares coincidencias entre los primeros avistamientos de platillos volantes y la fabricación de extrañas y secretas armas por los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial. Coincidencias que podrían explicar el avistamiento antes relatado.

La primera referencia sobre platos voladores nazis se puede ver en una serie de textos del experto en turbinas italiano, Giuseppe Belluzzo. El científico alemán Rudolph Schriever admitió haber desarrollado platillos voladores durante el período nazi.

El ingeniero aeronáutico Roy Fedden remarcó que la única maquinaria capaz de aprovechar las capacidades atribuidas a los platos voladores, era aquella diseñada por los alemanes cerca del final de la guerra. Fedden agregó también que los alemanes estaban trabajando en proyectos aeronáuticos muy inusuales, aunque no se explayó más en el asunto.

Estos mitos fueron inspirados probablemente por el histórico desarrollo alemán del avión de reacción Me 262, el misil dirigido V1 y el misil balístico V2, que formó la base de los primeros programas espaciales y de misiles de la Unión Soviética y de los Estados Unidos.

Louis Pauwels y Jacques Bergier, en su libro “El retorno de los Brujos”, escrito en 1967, hicieron una espectacular revelación acerca de la Sociedad Vril de Berlín. Muchos años después, Jan van Helsing, Norbert-Jürgen Ratthofer y Vladimir Terziski ampliaron su investigación, relacionando la sociedad Vril con los OVNIs. Entre otras cosas, escribieron que la sociedad había contactado a través de la médium Maria Ostich, con una raza alienígena, dedicada a crear naves espaciales. En compañía con la Sociedad Thule y el Partido Nazi, desarrollaron una serie de prototipos de platos voladores. Tras la derrota nazi, la sociedad se retiró supuestamente a una base en la Antártida y desapareció. Un punto importante es que ésta Sociedad Vril se relaciona con el wotanismo de Guido von List, con la sociedad Thule, con varias “religiones” paganas de la Europa antigua, con el ocultismo, así como con las SS Anherbe y su castillo de Wevelsburg. El Wotanismo (nombre derivado de Wotan, término tradicional germánico utilizado para el nombre de Odín) es una religión especulativa en el plano del la aproximación al concepto de genetismo pagano. La religión wotanista contiene elementos de las tradiciones paganas germánicas con características procedentes del misticismo germánico, del misticismo nazi y con una doctrina teológica y cosmológica dualista de origen pagano.

Terziski, un ingeniero búlgaro autoproclamado presidente de la Academia Americana de Ciencias Disidentes, afirma que los alemanes colaboraron en su investigación de aviación avanzada con las otras potencias del eje, Italia y Japón y que continuaron el desarrollo tras la guerra, desde Nueva Suabia. Él dice que los alemanes alunizaron aproximadamente en 1942 y establecieron una base subterránea en la Luna. Cuando los rusos y los estadounidenses llegaron secretamente a la Luna en la década del ’50, dice Terziski, estuvieron en esta base que aún funcionaba. Según Terziski, “hay una atmósfera, agua y vegetación en la Luna“.

Por esto la NASA oculta y excluye al tercer mundo de la exploración lunar. Terziski ha sido acusado de fabricar la evidencia fotográfica y los videos. En 1978, Serrano, un diplomático chileno y simpatizante nazi, publicó “El Cordón Dorado”, en donde afirmaba nada menos que Adolf Hitler era un avatar de Vishnú y estaba en contacto con dioses hiperbóreos en una base subterránea en la Antártida. Serrano predijo que Hitler llevaría una flota de OVNIs desde su base para establecer el IV Reich. En 2006 el escritor Felipe Botaya escribió la novela de ficción “Antártida 1947”, relacionada a lo acaecido en la operación Highjump, la mayor ofensiva militar llevada a cabo por Estados Unidos contra una supuesta base militar alemana en la Antártida en 1947. El autor de la novela se ampara en varias circunstancias: lo relacionado con la operación Highjump sigue siendo material clasificado, hay muchas incógnitas oficiales sobre el tema y, además, a raíz de todo esto se formó toda la campaña orquestada para dar salida a la luz pública el fenómeno OVNI.

Otra fuente en la que parece se inspiraron los ocultistas nazis es en una serie de textos antiguos, escritos en sánscrito. En efecto, la cultura de la India, rica en textos antiguos, describe naves voladoras de formas diferentes, colores y tamaños a las cuales llaman Vimanas. Ejemplos de estos textos son el Mahabaharata, el Ramayana, el Bhagavad Gita, el Kiratarjuniya y el Samarangana Subtrahara (escritos antes del 3.000 a.C). Según ellos, en la India, algunos milenios antes de Jesucristo, existieron vehículos voladores, denominados Vimanas o Pushpaka, donde las personas que se montaban en ellos podían volar hacia los cielos y dirigirse a las estrellas y a mundos lejanos, para luego retornar a La Tierra.

En el Ramayana podemos leer: “… Un hombre puede utilizar esta nave para trasladarse de forma maravillosa y cubrir grandes distancias en el cielo. También con esos métodos se puede construir una Vimana grande como un templo. Debe haber cuatro depósitos de mercurio en su interior.

Cuando son calentados por medio de un fuego controlado, el vimana desarrolla un poder de trueno por medio del mercurio. Si este motor de hierro, con uniones adecuadamente soldadas, es llenado de mercurio y el fuego se dirige hacia la parte superior, desarrolla una gran potencia, con el rugido de un león e inmediatamente se convierte en una perla en el cielo …“. En estos vehículos voladores las personas que se montaban en ellos podían volar hacia los cielos y dirigirse a las estrellas y a mundos lejanos, para luego retornar a la Tierra.

Y en el Mahabaharata leemos:“Los Vimanas eran máquinas volantes que tenían la forma de una esfera y navegaban por los aires por el efecto del mercurio que provocaba un gran viento propulsor. Los hombres alojados en los Vimanas pueden recorrer grandes distancias en un tiempo maravillosamente corto. Danava era el disco destructor que poseía armas terribles lanzando relámpagos de fuego espantosos y capaces de destruir las ciudades. Cukra, a bordo de su Vimana de gran potencia lanzó sobre la ciudad un único proyectil cargado con la potencia de todo el Universo.

Una humareda incandescente, semejante a diez mil soles se elevó en todo su esplendor. Se levantó un viento terrible, la naturaleza enloqueció y el sol giró sobre sí mismo. Los enemigos caían como briznas de hierba destruidas por las llamas, hervían las aguas de los ríos y los que se lanzaron en busca de salvación murieron sin remedio. Ardían los bosques. Caballos y elefantes corrían desesperados entre el fuego. Cuando el viento disipó la humareda de los grandes incendios, se vieron millares de cuerpos calcinados por el rayo terrible”. Este “rayo terrible” aparece como el “Arma de Brahma“.

Asimismo tenemos otro libro llamado Samarangana Subtrahara. Este escrito, dedica nada más y nada menos que 250 versículos a hablarnos de estas extrañas naves. En este libro, descubierto en la India por un grupo de investigadores ingleses en 1908 y cuyo nombre hindú traducido a nuestro idioma sería, “Tratado de Aeronáutica”, se divide en varios capítulos, construcción, mecánica de motores, energía de motores, estrategia o planes de vuelo: “El secreto de la fabricación de los Vimanas no puede ser desvelado, y esto no es por ignorancia, sino porque los detalles de la construcción deben mantenerse en el mayor secreto para impedir que alguien pueda fabricar un Vimana con fines perversos. El cuerpo del Vimana debe ser fuerte y duradero pero de material liviano como un pájaro volador. Por medio de la potencia graduada del mercurio se pone en movimiento el torbellino impulsador del carro aéreo.

Un solo hombre puede viajar de manera maravillosa y ascender muy alto por los cielos. Puede construirse un Vimana tan grande como el “Templo de la Divinidad”: para ello, hay que utilizar cuatro depósitos de mercurio en la parte inferior, una vez calentados estos, puede desarrollarse por medio del fuego controlado, una potencia equivalente al rayo. Muy pronto el Vimana asciende convirtiéndose en una perla en el cielo. Por medio de los Vimanas los hombres pueden ascender a los cielos y los seres del cielo pueden descender a la Tierra“.

Finalmente en el Bhagavad Gita encontramos que el conocimiento del Universo, no era un secreto para los tripulantes de los vimanas. Según el Bhagavad Gita:”… Existen infinidad de universos e infinidad de planetas dentro de cada universo, y cada planeta está lleno de diferentes variedades de población ...”. La propulsión se realizaba mediante mercurio, unido a técnicas vibratorias de determinados sonidos capaces de desencadenar poderosas energías y, tal y como se describe en elVymaanica-Shaastra, los pilotos eran preparados para volar, para obtener imágenes en vuelo de los “carros voladores” enemigos, escuchar sus conversaciones y técnicas capaces de hacer perder el conocimiento a sus pilotos.

¿Alguien ha pensado por qué los avistamientos modernos de OVNIs empezaron a producirse a partir de 1947 y no antes? Fue exactamente el 24 de Junio de 1947 a las 2 de la tarde cuando el experimentado piloto norteamericano Kenneth Arnold, miembro de la organización de seguimiento y rescate “Airafox”, mientras volaba con su avioneta desde Chelalis a Yakima, en el estado de Whashinton, con la intención de encontrar un avión militar accidentado, avistó cerca del Monte Rainer una formación de extrañas aeronaves circulares que le parecieron “como platos deslizándose sobre el agua“.

Fue así como se acuñó el término “platillo volante“. Kenneth calculó su velocidad en 2.400 km/h, una velocidad desconocida en 1947. Y precisamente fue en 1947 cuando parece que los aliados lanzaron su fallida Operación Highjump contra las bases del Tercer Reich en la Antártida. También es en 1947 cuando curiosamente se funda la CIA. La Segunda Guerra Mundial terminó en 1945, y dos años después empezaron a sucederse sin interrupción hasta la actualidad avistamientos de Objetos Voladores No Identificados, llamados UFOs en inglés, que hacen maniobras imposibles para los aviones convencionales, como cambiar su dirección de vuelo en ángulo recto o pasar del reposo a una velocidad enorme en un instante. Aunque la historia, desde la antigüedad, está llena de avistamientos OVNI, durante el siglo XX no se habían notificado tantos avistamientos antes de la Segunda Guerra Mundial.

El Tercer Reich fue para Alemania una época de progreso en todos los campos científicos y tecnológicos: Alemania poseía los autos más rápidos, los aviones más veloces y de mayor autonomía de vuelo, la primera televisión (durante los Juegos Olímpicos de 1936), la industria farmacéutica más pionera, etc. Pronto volaron los primeros aviones a reacción Me-262 y los primeros misiles de largo alcance V2. Todo esto es conocido. Mucho menos conocida es otra tecnología que, por razones obvias, los alemanes del Reich mantuvieron en secreto y sobre la que los aliados, una vez tuvieron noticia de ella, mantuvieron el más absoluto silencio.

Basándose en la filosofía ocultista del Tercer Reich (sociedades Thule y Vril), científicos hitlerianos habrían conseguido avances científicos (especialmente aeronáuticos y astronáuticos) de una magnitud inimaginable. El conocimiento de misteriosos aviones circulares alemanes propulsados por motores anti-gravitacionales con el nombre en clave de “Vril” y “Haunebu”, que supuestamente fueron desarrollados no basándose en la técnica convencional, sino en una nueva técnica surgida de la filosofía ocultista y sus misteriosos contactos con supuestas avanzadas civilizaciones, ha sido siempre negado por las fuerzas aliadas. Muchos podrán pensar que es imposible que los alemanes en tan corto espacio de tiempo desarrollaran tan fabulosa técnica, pero olvidan que no se basaron en los principios científicos clásicos, sino en la filosofía ocultista de las sociedades germánicas como Thule y Vril.

Así por ejemplo, el científico alemán Viktor Schauberger era un convencido defensor de la “implosión en lugar de explosión“. Rechazaba el motor de explosión, pues éste se basa en la destrucción (explosión), pero la Creación divina es siempre constructiva. Por lo tanto, una técnica basada en la destrucción es contraria a las leyes de Dios y puede denominarse como técnica satánica.

En su lugar, proponía los motores de implosión. Éste es tan sólo un ejemplo de la filosofía de estos científicos. Gracias a la forma de pensar del Tercer Reich, los alemanes avanzaron en técnica en pocos años lo que los aliados no avanzarían en cien. El “Andromeda-Gerät” o “aparato Andrómeda” era una nave nodriza. Desconocemos si llegó a construirse antes de terminar la Segunda Guerra Mundial; pero de no ser así se construyó en Nueva Suabia tras la guerra, con los planos y diseños previos. Tenía forma de cigarro de unos 130 metros de longitud; y esto coincide con la descripción de muchos pilotos de vuelo que dicen haber visto OVNIs con esa forma.

Los aliados los llamaban Foo-fighters y sus creadores alemanes “Kugelblitze” (“rayos-bola“) o “Feuerbälle” (“pelotas de fuego“). A partir de 1944, los pilotos aliados que sobrevolaban Alemania para bombardearla empezaron a reportar informes sobre extrañas bolas brillantes casi transparentes que se situaban junto a ellos y les acompañaban durante kilómetros. Según estos informes, no podían derribarlas, aunque las disparasen, y toda maniobra para despistarlas era inútil. Mucho se ha especulado sobre la función de este arma antiaérea, pero al parecer interfería los sistemas eléctricos y los radares de los bombarderos aliados. En ocasiones, su presencia era tan molesta a los pilotos o les causaban tantos trastornos, que un bombardeo previsto tenía que ser suspendido y la escuadrilla de bombarderos regresaba a su base. Los globos de fuego aparecen repentinamente, acompañan a los aviones durante kilómetros y, según revelan los informes oficiales, parecen estar controlados por radio desde el suelo.

Esos “globos de fuego” descritos por la prensa de la época son conocidos por los ufólogos como foo-fighter. Y, como queda claro, eran considerados por los pilotos aliados como algún tipo de arma secreta nazi. Se identifican los “foo” con un arma secreta anti radar:

En el otoño de 1944, en Oberammenrgau, en la Baviera alpina, un centro experimental patrocinado por la Luftwaffe habría ultimado una serie de investigaciones relacionadas con aparatos eléctricos capaces de interferir en el funcionamiento de los motores, hasta un máximo de 30 m. de distancia, mediante la producción de intensos campos electromagnéticos.

Averiando el circuito de ignición de los motores de un aeroplano se habría provocado infaliblemente la caída de éste. Para convertir la invención en prácticamente eficaz, los técnicos alemanes se proponían, empero, triplicar por lo menos el radio de acción del arma, pero cuando el conflicto concluyó, los experimentos en tal sentido apenas habían sido esbozados.

Entretanto, como producto derivado de estas investigaciones para su inmediato empleo bélico, otro centro, regido combinadamente por Albert Speer, ministro de armamentos y guerra, y por el Estado Mayor Técnico de las SS, había adaptado la idea del “estorbo radiofónico de proximidad” a la interferencia sobre los mucho más delicados y vulnerables aparatos electrónicos de los cazas nocturnos americanos.

Así había nacido una original máquina voladora, redonda y acorazada, más o menos semejante al caparazón de una gran tortuga. Se movería con un motor especial de reacción, también aplanado y circular, que recordaba como principio físico a la famosa eolípila de Herón y generaba un vasto halo de llamas muy luminoso. Por eso había sido llamada “Feuerball“. No llevaba armas ni pilotos.

Teledirigida en el acto de despegar, seguía después automáticamente a los aparatos enemigos, atraída por sus llamas de escape y aproximándose a ellos sin chocar, lo cual bastaba para poner en estado crítico sus aparatos de radar. Herón de Alejandría (10–70 d. C.) fue un ingeniero y matemático helenístico, que destacó en Alejandría (en la provincia romana de Egipto); ejerció de ingeniero en su ciudad natal, Alejandría. Este griego es considerado uno de los científicos e inventores más grandes de la antigüedad y su trabajo es representativo de la tradición científica helenista. Su mayor logro fue la invención de la primera máquina de vapor, conocida como eolípila o la Fuente de Herón.
  
Si efectivamente el Tercer Reich nunca fue completamente destruido y subsiste actualmente oculto, no podría hablarse en absoluto de que el Reich perdiera la guerra. El propio Hitler había declarado: “En esta guerra no habrá vencedores ni vencidos, tan sólo muertos y supervivientes“. Las razones que los autores del hitlerismo esotérico apuntan para que Alemania no venciese en la guerra a pesar de esta sofisticada tecnología son varias: El desarrollo de esa tecnología llegó demasiado tarde, más bien entre 1944 y 1945, y no se pudo llegar a emplear militarmente.

Ciertamente disponían de esa tecnología, pero no se llegó a tiempo a la fabricación masiva. Los OVNIs de Hitler ciertamente eran muchísimo más veloces que cualquier avión existente, pero esto no bastaba. Se mostraron, al menos en esa fecha, no aptos como aeronaves de caza. Por alguna razón, los alemanes del Reich vieron la guerra materialmente perdida y decidieron replegarse, esperar un momento futuro en que la victoria del Reich fuese tan segura como contundente. No puede descartarse que poco antes del fin de la guerra se llegase a fabricar una limitada serie de platillos Haunebu II. Ésta posibilidad es apoyada por las numerosas fotos de OVNIs tras 1945, que tienen un asombroso parecido con el modelo Haunebu II.

¿Consiguieron los aliados esta prodigiosa tecnología como parte del botín de guerra? Todo parece indicar que no, ya que sería impensable que los nazis alemanes fueran capaces de desarrollar semejante tecnología para luego dejarla caer en manos aliadas. Los científicos alemanes responsables del desarrollo de esta tecnología y todos sus creaciones habían desaparecido de Alemania para cuando la guerra terminó. Así por ejemplo, el terreno de la firma Arado en Brandenburgo, supuestamente empleado por la Vril-Gesellschaft, fue completamente dinamitado y no quedó nada. Según parece, los alemanes dejaron a propósito señuelos para despistar y distraer a los aliados.

 Estos señuelos eran flamantes proyectos aeronáuticos del Tercer Reich, así como científicos como Werner von Braun (gracias al cual los americanos lograrían realizar el programa Apolo y llegar a la Luna), pero estaban basados en la técnica convencional (motores de propulsión a reacción o de hélice, a lo sumo). La técnica antigravitacional fue puesta a salvo con antelación. Según algunos autores, los OVNIs de Hitler fueron escondidos en algún lugar de la Antártida, razón por la cual se pondría en marcha la Operación Highjump. Aun hoy hay gente convencida de que los nazis aun poseen una base de OVNIs y que los llevaron allí, desmontados, en submarinos.

Hay quienes afirman que los avistamientos OVNIs de la actualidad se deben a la actividad de los platillos alemanes, pilotados por pilotos nazis. También han sido muchos los autores que sostienen que los alemanes del Reich hace muchos años que poseen una base en la Luna. Disponiendo de semejantes astronaves, no es ningún problema para ellos alcanzar la Luna o Marte. Los OVNIs del Reich no tienen que preocuparse de llevar miles de toneladas en combustible líquido, ni del costo, como los programas espaciales de la NASA. Durante la misión Apolo 11 a la Luna, sus tripulantes mantuvieron una conversación con el centro de control en Houston, casualmente captada por unos radioaficionados que escuchaban un “canal reservado“, que revela que tuvieron un encuentro con aeronaves “muy superiores en tamaño y tecnología a las nuestras“. Según estos autores, la Luna estaría en manos de los alemanes nazis, razón por la cual los norteamericanos no han vuelto a ella, ya los nazis les han prohibido poner pie en la Luna.

Un informe vienés se refiere también a extrañas fotografías de OVNIs tomadas desde naves espaciales… A una nave tipo Haunebu-3 aproximándose desde la Luna a la Tierra…, a una enorme y extraña letra “S” trazada sobre el suelo lunar… ¿Podría –se pregunta el informe– ser la inicial del término militar alemán Stützepunkt o “punto de apoyo”? Tal vez es por ello que ahora la NASA dice con cierto tono de desprecio que “la Luna ya no constituye un objetivo interesante para la Agencia Espacial“. La NASA declara que se interesa más por Marte, donde según autores como Jan Udo Holey o Hans Altmann también los alemanes están establecidos en construcciones subterráneas desde hace decenios. Los repetidos fracasos de la NASA en Marte tendrían su explicación en la actuación de estos astronautas nazis. Parece ciencia ficción, pero…..

El 14 de diciembre de 1944, medio año antes de que los alemanes se rindieran, el prestigioso periódico estadounidenseNew York Times daba así la primera noticia sobre OVNIs del siglo XX: “Los platillos volantes son un arma secreta. Una nueva arma alemana que ha aparecido en el frente occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestros pilotos de la USAF, afirmando que en los cielos de Alemania han aparecido unas ‘bolas de plata’ voladoras, que se han visto aisladas o en formaciones. Algunas parecían ser prácticamente transparentes”. Con el paso del tiempo, el avistamiento de naves impulsadas por energía antigravitacional se haría cada vez más frecuente. Los testimonios se multiplicaron, especialmente tras la capitulación del Reich alemán, y muchos de ellos hacían referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreos del norte de Europa. Las noticias hablaban de OVNIs de fabricación alemana. Se comentaban, sobre todo, los avistamientos de “abundantes formaciones” de los que, entonces aún, se denominaban “grandes cohetes”, nombre con el que se definía a los “aparatos voladores desconocidos y producidos por la industria armamentística alemana”.

Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientos procedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosas guarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final mismo de la guerra, ya que nunca resultaron directamente atacadas y vencidas por los aliados. En 1947, reaparecieron informes aislados, aunque con menor asiduidad. Sin embargo, pasados unos años los avistamientos habrían de aumentar tanto en frecuencia como en número y variedad. ¿Qué secreto se oculta tras estos avistamientos?

Hoy se especula a menudo sobre la forma de encontrar y utilizar energías “alternativas” que palien la destrucción del medio ambiente provocada por la energía explosiva, los gases tóxicos, los residuos letales, etc. Pero lo cierto es que en aquellos tiempos ya se hablaba de que los alemanes trataban de hallar una “nueva ciencia”, una “técnica diferente y renovadora” con la que sustituir los motores de explosión, considerados destructivos en los círculos esotéricos del III Reich, por otros de implosión, cuya nocividad es nula.

Aquellas investigaciones se basaban principalmente en la levitación electrogravitacional y la propulsión por “terriones” (fuerzas cósmico-telúrico-terrestres), en las que, según parece, se encontraba el núcleo de esa “otra técnica”, que distanció la cosmovisión nazi de las demás, en un intento de proporcionar al III Reich una total independencia de “materias primas” –inaccesibles de otro modo– y energía abundante, barata y no contaminante. De hecho, y según se asegura, “los departamentos de investigación U-13 y E-4 de la SS trabajaban febrilmente para realizar y perfeccionar esas tecnologías, inconcebibles para la mayoría del pueblo y para el resto de la humanidad”. Un buen ejemplo de este trabajo serían las “peonzas voladoras Haunebu” de Víctor Schönberger, que funcionaban ya con fuerzas de levitación no contaminantes ni generadoras de ruidos.

Esos “platillos volantes” de las diferentes series Haunebu, de los que existen fotografías obtenidas por los aliados cuando invadieron el territorio del III Reich, tienen especial importancia. Estas “peonzas voladoras” estaban movidas por un propulsor electrogravitacional de “terriones”, al que se dio el nombre de “Terrionador Thule”, que estaba acoplado a un generador de bandas de ondas tipo Van Der Graff, a un aparato magnético productor de energía a base de carbón y a una dinamo cónica de energía turbinosa tipo Marconi.

El generador de Van de Graaff es una máquina electrostática que utiliza una cinta móvil para acumular grandes cantidades de carga eléctrica en el interior de una esfera metálica hueca. Las diferencias de potencial así alcanzadas en un generador de Van de Graaff moderno pueden llegar a alcanzar los 5 megavoltios. Las diferentes aplicaciones de esta máquina incluyen la producción de rayos X, esterilización de alimentos y experimentos de física de partículas y física nuclear. La construcción práctica de aparatos basados en esos principios de propulsión se debió a la inventiva del capitán alemán Hans Koheler y que ya en 1944 fueron fabricados en serie los conversores de “terriones” tanto en fábricas de la empresa AEG como de la Siemens.


“El propulsor de Koheler –se dice en un informe– precisaba, para ponerse en funcionamiento, de una energía inicial muy baja y mínima que podía serle proporcionada por un acumulador eléctrico que lo activaba. Después de poco tiempo, el conversor de carbón ya funcionaba automáticamente con plena autonomía, puesto que se convertía en un generador de energía que actuaba, sin consumirse, como un ‘catalizador’: en este caso, la energía se produce a partir de nada consumible. Se originaba, eso sí, una transformación de las fuerzas electrogravitacionales existentes en el interior de la Tierra en electricidad utilizable. Un principio de simplicidad genial cuando se ha logrado dominar y se sabe utilizar correctamente….. El aparato volador Haunebu-2 poseía un cañón de grandes dimensiones que habría de provocar una impresión inolvidable en toda persona que lo contemplase sin estar preparada para ello o sin saber de qué se trataba, pues superaba los 25 metros de diámetro y en su eje central alcanzaba los 10 metros de altura”.

Que algunos artefactos bélicos alemanes tenían una extraña forma discoidal no es ningún secreto. Así, bajo la designación de V-4 (solo se han hecho públicos la V-1 y la V-2) se construyeron varios discos voladores para ser empleados como “bombas volantes”. Así, los datos proporcionados aseguran que en 1941 ya habían sido acometidos los estudios para diseñar la “peonza volante” de Schriever-Habermohl, un avión de forma circular y despegue vertical provisto de motores de “reacción convencional”, efectuándose a finales de 1942 las primeras pruebas de vuelo, durante las cuales se constataron graves errores de construcción. Paralelamente, y después de una larga serie de ensayos, el ingeniero Richard Miethe comenzó a trabajar –también en 1942– en la construcción de aparatos que volaran y tuvieran forma de disco. De sus investigaciones, realizadas en colaboración con el científico italiano Giuseppe Bellonzo, surgiría una nueva versión de la V-7. Transcurrido un tiempo, y bajo el apoyo del propio Hitler, los equipos “Miethe-Bellonzo” y “Schriever-Habermohl” entraron en contacto con el propósito de aunar esfuerzos para realizar coordinadamente sus investigaciones y hacer otras en conjunto. Finalmente sus esfuerzos dieron como fruto el increíble V-7, aparato similar a un helicóptero ultrasónico que presentaba doce agregados tipo turbo BMW-028. En su primera prueba se remontó a una altura de 20.813 metros de altitud, alcanzando en la segunda 24.200. Y todo ello utilizando helio como “combustible de base”.

Por otra parte, se desarrolló también otra línea más secreta de “discos volantes” conocida como serie Vril. De ella se ocupó el “grupo Schumann” en íntima relación con el departamento E-4, de la SS, especializado en las llamadas “armas milagrosas”. Hoy sabemos que llegaron a construirse 17 aparatos de la serie Vril-1. Su diámetro era de 11,56 metros, podían alcanzar velocidades de 2.900 km./h y llevaban un cañón teledirigido como dotación de combate. El Vril-1 era el equivalente revolucionario de un “avión de caza”, mientras que el Vril-9 era un “caza monoplaza”.

Curiosamente, su diseño parece coincidir con el del aparato que fue visto en la Luna por el astronauta norteamericano Edwin Aldrige. También se asegura que, aunque al final de la Segunda Guerra Mundial resultaba evidente que era imposible coordinar los esfuerzos y mermaban los recursos, los nazis no dejaron en ningún momento de perfeccionar sus armas. Es más, al ir dominando la tecnología de propulsión electrogravitacional –se asegura– obtuvieron mayor velocidad, maniobrabilidad y otras prestaciones en los aparatos. Así, se afirma, que en una fase intermedia, en la ciudad alemana de Neustad y bajo el control de tropas técnicamente especializadas de la SS, se desarrolló el proyecto “Bola de fuego”, al que los estadounidenses denominaron acertadamente Foo-fighter.

Estas “bolas de fuego” eran dirigidas, mediante ondas de radio, hasta la proximidad de las formaciones aéreas aliadas. Posteriormente, los sensores de ondas infrarrojas de que iban provistos estos artefactos eran los autores del contacto final con el objetivo a destruir. El sistema se basaba en la búsqueda de fuentes de calor emitidas por los gases de escape de los aviones enemigos, haciendo que su radar resultara automáticamente destruido, dejando a los tripulantes sin orientación operativa y casi a la deriva. Se sabe que, en una fase posterior de este proyecto, se idearon unos “tubos especiales” que funcionaban descargando de electricidad el objetivo y provocando, por tanto, un “total fallo del motor” o una “ausencia repentina de electricidad”.

 Un fenómeno muy similar al ocurrido en algunos avistamientos de OVNIs, en los que los vehículos motorizados se detienen bruscamente sin conseguir que vuelvan a funcionar mientras dura la presencia del OVNI. Es evidente que estos aparatos volaron y se utilizaron en aquella época. Pero ¿continúan haciéndolo hoy? Si los comparamos con las fotografías de OVNIs tomadas en distintos lugares en nuestros días, podemos observar una enorme semejanza entre ellos y los artefactos que construyeron los nazis.

Prueba de ello es que, con motivo de uno de los primeros discos voladores, avistado en Praga a comienzos de 1945, la prensa asociaba totalmente el fenómeno a los nazis, titulando así la noticia: “Los discos voladores inventados en Alemania”. Sin embargo, al poco tiempo, y movidos tal vez por la ciencia-ficción de moda en ese tiempo o quién sabe si por otras oscuras intenciones, se comenzó a especular sobre el “peligro de invasión extraterrestre”.

El mismo Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos en aquella época, declaró que él, personalmente, había visto un OVNI. Incluso en algunos círculos científicos se llegó a comentar que “el presidente de Estados Unidos y el Secretario General del PC de la URSS habían hablado seriamente sobre la posibilidad de sufrir un ataque masivo de OVNIs”, hablando de ellos como si se tratara de naves venidas del espacio exterior. Sin embargo, años después de que los rumores sobre “visitantes extraterrestres” se extendieran por todo el planeta, la revista estadounidense Examiner volvía a la tesis de finales de la guerra en un artículo publicado el 26 de mayo de 1988 bajo el título ¡El misterio de los OVNIs, desvelado!, y en el que se decía: “El secreto sobre los OVNIs estaba ya resuelto hace mucho tiempo, si es que existió alguna vez. Los extraterrestres son, en realidad, nazis que desean reedificar su imperio. Los gobiernos del mundo están perfectamente informados de todo este asunto y, por ello, callan, y, al mismo tiempo, están verdaderamente aterrorizados”.

Un dato más que parece dar pábulo a la “hipótesis nazi” es que en algunos informes sobre OVNIs se habla también de la existencia de aparatos gigantescos, con forma de cigarro, que se han interpretado como naves nodrizas en las que se alojarían los “discos voladores” y que suelen viajar con mayor lentitud siguiéndolos. Pues bien, bajo un informe llamadoAndrómeda, se escondía un proyecto para una nave nodriza; nave que –se asegura– existía ya en 1944, habiendo sospechas de que las había, incluso, con anterioridad a esa fecha. Con una eslora de 109 metros, estas naves aéreas gigantescas se impulsaban con propulsores tipo Thule y estaban proyectadas con una capacidad interior suficiente como para transportar y alojar un aparato Haunebu y varios de tipo Vril.

Todos ellos –se añade– podían despegar de la nave nodriza durante el vuelo de la misma e, igualmente, retornar a ellas a través de unas escotillas laterales especiales. También se dice que estos gigantescos aparatos iban armados de cañones que podían emerger y recogerse de forma automática. Y lo cierto es que, tras la guerra, fueron capturados por los aliados dos proyectos de construcción de estas enormes naves Andrómeda. Ahora bien, sobre su fabricación real y operativa no se ha podido aportar prueba alguna. Sin embargo, y a pesar de no contarse con vestigios de la época, parece que actualmente existen aparatos tipo Andrómeda o similares y que han podido observarse perfectamente en vuelo. Las fotografías posbélicas de los “cigarros voladores” son abundantes.

Las fotografías tomadas por George Adamski, en 1952, a un “platillo volante”, en el que eran claramente visibles los símbolos del Sol Negro nazi, hizo que se adoptaran urgentes y energéticas medidas. El sol negro es un símbolo ligado a la filosofía ocultista del nacional-socialismo.

En alemán Schwarze Sonne, también se refiere al término Sonnenrad (en alemán “rueda solar“), símbolo de esoterismo y de significado oculto, notable por su uso en el misticismo nazi. El sol negro es un símbolo esotérico compuesto por dos círculos concéntricos.

El círculo interior posee la forma de un sol del que parten doce rayos (que en la concepción clásica de la rueda solar representaban el movimiento del sol a través del año). Los doce rayos, en sus extensiones, alcanzan el círculo exterior, donde sus ángulos se tuercen formando a la vez dos símbolos de importancia clave en el misticismo nazi: la esvástica y doce runas Sig o Sigel, la runa de la victoria, cuya representación doble conforma el emblema de las SS. El sol negro es un símbolo utilizado hoy en día por las ideologías neonazis, así como por los movimientos neopaganos.

En un documento secreto de la CIA conocido gracias a una filtración, se decía que “ha sido estructurada una red de información a nivel mundial… y se han cursado órdenes a las principales bases aéreas militares bajo nuestro mando para localizar, interceptar y abatir a los OVNIs… Todo este tipo de información debe ser cuidadosamente ocultada y preservada del acceso público a fin de evitar un pánico general”. A partir de entonces las fotografías sobre discos voladores serían confiscadas o publicadas sistemáticamente como falsas. Además, se programó paralelamente una campaña orientada a atribuir un origen extraterrestre a los OVNIs y a promover “evidencias” de la “normalidad” de visitas extraterrestres a lo largo de la historia. De esta forma se evitaba que se relacionen a los OVNIs con los nazis, y se minimizaba, por tanto, la sensación de pánico mundial. O tal vez había otras razones ocultas. Sin embargo, aunque existían múltiples narraciones poco creibles sobre OVNIs que tienen por protagonistas a “venusianos”, “hombres verdes” y extraños seres monstruosos, hay otros testimonios que deberían ser tenidos en cuenta.

Es el caso de cierto californiano, comerciante de cereales, que aseguró haber visto un OVNI posado en la tierra y haber oído nítidamente a los tripulantes de la extraña nave expresarse en correcto alemán y no en un idioma marciano. La reacción del gobierno estadounidense ante estas afirmaciones fue automática, intentando impedir una mayor difusión de esos datos.

George Adamski no sufrió la misma suerte, pero fue porque afirmó haber contactado simplemente con venusinos… Y, sin embargo, los misteriosos diseños vistos por Adamski se parecen mucho a símbolos nazis, aunque él los relacionó con símbolos universales y ancestrales de Venus. Sin embargo, yo no descarto OVNIs de otras procedencias, ya que la historia de los platillos volantes puede rastrearse a los largo de toda la historia de la Humanidad.

Otro hecho que apoya la tesis del informe sobre el origen nazi de muchos OVNIs es la misteriosa expedición a la Antártida realizada por los alemanes en 1938 bajo el mando del capitán Ritscher. Su objetivo, tanto científico como militar, consistía sobre todo en conquistar un espacio de este inhóspito territorio. Y así fue cómo el nombre del buque en el que se trasladaron los alemanes –Neu Schwabenland (Nueva Suabia)– fue puesto a una amplia zona de costa antártica. Años más tarde, en uno de los momentos más encarnizados de la Segunda Guerra Mundial, Döenitz, almirante de la Marina de Guerra del III Reich, transmitió una misteriosa orden a las “fuerzas de reserva del último batallón” de submarinos, plenos de importantes misiones, de una tarea “especial adicional”.

Respecto a los pormenores y detalles de sus instrucciones, nunca se ha podido saber nada con certeza y, hasta hoy mismo, permanecen en el más absoluto misterio. Hay que tener en cuenta que, en aquellos días, la flota submarina alemana era la más perfeccionada de todo el mundo. Hay plena certeza de que se construyeron submarinos antisonar, de propulsión eléctrica, desmontables y veloces. También se sabe que existían proyectos para construir otros superiores a los indicados. Y está demostrado que el transporte masivo de hombres, víveres, municiones y miles de mercancías por vía submarina era totalmente posible y seguro para los alemanes. En realidad, el III Reich jamás interrumpió su contacto permanente con Japón ni con otros puntos del planeta.

Pero, ¿cuáles eran los verdaderos objetivos, estratégicos y militares de aquella potencia submarina? Algunos dicen que parecían ser otros muy distintos a ganar la guerra entablada en la superficie. Lo cierto es que los documentos capturados por los aliados, relacionados con la armada submarina alemana, durante la Segunda Guerra Mundial, sus misiones, tácticas, objetivos, etc., aún están bajo secreto. Algo que añade más misterio al asunto es que, hasta hoy, no se sabe el paradero de cerca de cien submarinos alemanes, prácticamente indestructibles por causas naturales. Los aliados han revisado bien sus hundimientos de submarinos alemanes y no les salen las cuentas. Pero tal cantidad de submarinos “volatilizados”, sin dejar ningún rastro, representa una enorme flota.

Además, no se trata de submarinos normales, ya que incluso buena parte de los mismos eran del tipo U-21, unos supersubmarinos fabricados en las postrimerías del III Reich y muy perfeccionados. Así, los tipos U-21 y U-23 eran de gran tamaño, pero estaban construidos por módulos y podían desmontarse para ser trasladados. Los enormes submarinos mercantes del tipo U-10 tenían gran facilidad para transportar los módulos individuales destinados a construir los anteriores o para transportarlos desmontados. La única explicación para este misterio implica nuevas preguntas: ¿Serán estos barcos desaparecidos los “submarinos fantasmas” que, desde 1945, son vistos de vez en cuando en el mar? ¿Dispondrán, para esconderse, de bases especiales, protegidas e indetectables, tal vez en el seno de los eternos hielos polares antárticos? Al menos existen fotos que permiten apreciar la identidad entre un “submarino fantasma”, oficialmente de “origen desconocido”, y un submarino alemán tipo U-23.

Aprovechando el buen clima invernal antártico, en el invierno de 1946, recién acabada la guerra en Asia, llegó a la Antártida, bajo el mando del almirante estadounidense Richard Byrd, una importante flota estadounidense. Esta expedición tenía como nombre clave High Jump (término inglés para designar el salto de altura). Después de una meticulosa y larga preparación, el convoy arribó a la Antártida en febrero de 1947; pero se dio por finalizada apresuradamente el día 3 de marzo de ese mismo año. Y en este ínterin, según documentos militares, se perdieron de forma “misteriosa” varios aviones de combate y hubo “bajas” de marines. No se informó abiertamente, pero parece que actuaron fuerzas misteriosas que repelieron la presencia militar americana e hicieron imposible su asentamiento.

Tras cancelar la operación, repentinamente, el almirante Byrd comunicó a la prensa algo sumamente extraño y fuera de contexto: “Resulta una verdad muy amarga de admitir; pero en caso de un nuevo conflicto bélico, podremos ser agredidos por aviones que tienen la capacidad de volar vertiginosamente desde un Polo a otro. Se precisa tomar urgentemente adecuadas medidas de defensa para interceptar a los aviones enemigos que provengan de regiones polares. Especialmente interesa –y se precisa– circundar la Antártida de una zona de defensa y seguridad“. Todo parece indicar que el misterioso intento de invasión del territorio antártico alemán, la Nueva Suabia, por parte de Estados Unidos, resultó un rotundo fracaso.


En 1958 se realizó una nueva expedición estadounidense a la Antártida; pero en esta ocasión se portaban armas nucleares. Llegaron allí en el frío y oscuro verano polar. En tres ocasiones se lanzaron misiles atómicos contra el territorio de Nueva Suabia, pero en ninguna de las tres ocasiones llegaron a tierra, sino que explosionaron –sorpresivamente– en pleno vuelo al aproximarse a la vertical de la costa. ¿Qué razón hubo para llevar a cabo aquellas empresas bélicas sobre la zona antártica? ¿Y para rodear todo este tema de un completo secretismo?

Un último hecho podría aclarar más este enigma: se conservan fragmentos de un informe alemán. Trata sobre una “misión suicida” que se llevó a cabo con un único Haunebu-3 que se construyó para ¡un vuelo a Marte!. El Haunebu-3 tenía 71 metros de diámetro. Matemáticamente se calculó su capacidad de autonomía con propulsión electrogravitacional y resultó ser de 75.274.000 Kms., es decir, que cubría suficientemente la distancia Tierra-Marte. Pero después el impulsor electrogravitacional quedaba inoperante. Un viaje en tales condiciones significaba, en consecuencia, un viaje a lo desconocido; y lo más probable, sin posibilidad alguna de regresar para la tripulación, según se dice compuesta por alemanes y japoneses. Pero así se decidió, según el informe mencionado, en el ultrasecreto departamento E-4 de las SS, en la primavera de 1945; aunque fuese un postrer acto de sacrificio.

Tras despegar, según el informe, el cohete navegó durante ocho meses y medio alcanzando la superficie de Marte, como estaba previsto, a mediados de enero de 1946. Al parecer, no hubo problemas en el viaje, pero se piensa que con el propulsor electrogravitacional prácticamente agotado, la extremadamente tenue atmósfera marciana y la atracción gravitatoria, el aterrizaje de la nave no debió ser suave. Aún así no hay seguridad de que fuese un aterrizaje forzoso, porque –siempre según el informe– llegó con la energía mínima suficiente para contrarrestar la relativamente leve fuerza de gravedad marciana.

Lo cierto, en cualquier caso, es que por ahora sólo podemos especular sobre aquella empresa espacial pionera y el destino de aquellos anónimos primeros cosmonautas. Y es que, por increíblemente fantástica que pueda parecer esta historia, es un acontecimiento contrastado, aunque, eso sí, celosamente ocultado al público. ¿Cabría la posibilidad de que la tripulación del Haunebu-3 encontrase algo más de lo que las actuales sondas no tripuladas han descubierto para nosotros, como verdaderos restos de cultura o incluso refugios subterráneos habitables? Imposible saberlo. Aunque lo más probable, todo hay que decirlo, es que el Haunebu-3 esté hoy sepultado bajo metros de arena marciana.

Se sabe que a principios de mayo de 1945 todos los centros alemanes de investigación aeronáutica recibieron la orden de Adolf Hitler de destruir toda evidencia sobre proyectos y armas secretas en desarrollo. Ya en aquella época los alemanes eran poseedores del cohete A-9, capaz de mantener a un astronauta en órbita permanentemente en torno a la Tierra. Según otra información divulgada, al final de la Segunda Guerra Mundial, estaba también muy avanzada –en los laboratorios subterráneos secretos de Breslau– la construcción de cuatro prototipos de discos volantes, que formaban parte del programa Vergeltungswaffen (armas de represalia).

Se dice que, en los últimos momentos, cuando los rusos presionaban por el frente del Este y los estadounidenses avanzaban por el Oeste, mientras Hitler y sus íntimos colaboradores se guarecían en el búnker berlinés, se embarcaron todos los planos y prototipos secretos de Breslau en un submarino que zarpó de Kiel con rumbo desconocido.

¿Arribó el sumergible a algún lugar secreto de América del Sur? ¿Llegó a la Antártida? ¿Continuaron los trabajos iniciados en Breslau en algún lugar ignorado? Si así fuera, tendríamos una explicación para esos OVNIs tripulados por hombres altos y rubios, vistos poco después de terminar la Segunda Guerra Mundial.

Claro que ello no explicaría el avistamiento de todos los casos de OVNIs. Porque ya los textos bíblicos hablan de misteriosasruedas de fuego girando en el espacio. Y a lo largo de toda la historia humana encontramos innumerables relatos sobre OVNIs, como puede comprobarse leyendo cualquier tratado al respecto. Los OVNIs nazis podrían ser la explicación de fenómenos recientes y no de todos. Pero, ¿y anteriormente? Podríamos pensar que la tecnología nazi coincidió, en mayor o menor medida, con visitas de otras civilizaciones superiores ¿extraterrestres?, ¿intraterrestres? O, tal vez, que los nazis las hubieran obtenido de esas civilizaciones.


Se sabe que Hitler creía en la teoría de que la Tierra es hueca y que hizo esfuerzos por entrar en contacto con ese mundo subterráneo. Y la posible existencia de aberturas polares que conducen a este mundo del interior de la Tierra hace también pensar en la posibilidad de que la expedición Ritscher llegara a descubrirlo.


Fuente: Despierta al futuro
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