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viernes, 5 de agosto de 2011

La Intuición contra los Problemas humanos

     La RAZON es del "Yo Animal". La "INTUICIÓN" es la Voz de la Conciencia que nunca se equivoca. La Razón es externa, La INTUICIÓN es interna. Quien no sabe escuchar la voz de la Conciencia se crea problemas. Vea usted las aves del Cielo cuando regresan por la tarde a sus nidos o a las copas de los árboles, fíjese como cantan y juguetean despreocupadas, ellas no están pensando si tendrán que comer y beber mañana, simplemente confían en su INTUICIÓN y ésta nunca les falla, pues siempre encuentran el alimento. La INTUICIÓN es el séptimo sentido y reside en el corazón y en la glándula pineal, esta es la voz del silencio en el corazón.
     La voz del corazón es la voz de la conciencia, la voz de la conciencia es INTUICIÓN. La acción sin razonamientos es la acción recta. La acción intuitiva es justa, recta y perfecta. Hay que acabar con los razonamientos y despertar La INTUICIÓN, sólo así podemos aprender la Verdadera sabiduría de Dios, sólo así queda la mente en manos de la conciencia.
     La INTUICIÓN es percepción directa de la verdad, sin el proceso deprimente de los raciocinios y de las opiniones. La INTUICIÓN nos permite “saber” sin necesidad de razonar. La LÓGICA TRASCENDENTAL es la LÓGICA de La INTUICIÓN.
     Si usted trabaja es lógico que tendrá que comer, si no se desespera ante los problemas de la vida es lógico que conservará la salud; si tiene un recto pensar, un recto sentir, un recto actuar y una forma recta de ganarse la vida, es lógico que no tendrá problemas. El intelecto luciférico, astuto y repugnante, crea problemas, pero no es capaz de resolverlos. Existen cantidad de teorías que nada resuelven y todo lo complican. Los problemas vitales de la existencia continúan como siempre y el mundo se encuentra muy cerca de la Tercera Guerra Mundial.
     El animal intelectual, falsamente llamado hombre, se siente muy orgulloso de su razonamiento subjetivo y miserable que nada resuelve y todo lo complica. El tremendo batallar del pensamiento ha demostrado, en la práctica, ser precisamente el menos indicado para resolver problemas. Lo que sí abunda mucho en esta época de crisis mundial son los "sabihondos" que todo lo quieren resolver y nada resuelven.
     Los "sabihondos" dañan los frutos de la tierra con sus injertos absurdos, infectan a los niños con sus vacunas de tuberculosis, poliomielitis, tifus, etc. Todo lo saben los "sabihondos" y nada saben; causan daño con todo lo creado por ellos y presumen de sapientes. La mente crea problemas que no es capaz de resolver, ese es un juego de mal gusto. Hoy como ayer, el pobre bípedo humano, el pobre simio miserable, no es más que un juguete mecánico, movido por fuerzas que desconoce.
     Cualquier acontecimiento cósmico, cualquier catástrofe sideral, determina ondas de cierto tipo, que al ser captadas por el infeliz animal llamado hombre, se convierten en guerras mundiales. Millones de máquinas humanas que se lanzan inconscientemente a la estúpida tarea de destruir otras tantas millonadas de máquinas humanas.
     Lo cómico y lo trágico siempre andan juntos, y lo cómico de este caso, son las banderas y lemas y toda clase de frases inventadas por todas esas máquinas inconscientes. Dicen que van a la guerra para defender la democracia, la libertad, la patria, etc.
     Ignoran los grandes pensadores, ignoran las prostitutas de la inteligencia, conocidas en el mundo como periodistas, que estas guerras son el resultado de ciertas ondas cósmicas en acción y que los ejércitos en el campo de batalla se mueven como muñecos automáticos bajo el impulso dinámico de esas fuerzas desconocidas.
     Ningún problema fundamental ha sido resuelto por el pensamiento de estos pobres animales intelectuales. El intelecto es la facultad que nos permite comprender que todo es incomprensible. Los grandes intelectuales han fracasado totalmente, como está demostrando hasta la saciedad el estado catastrófico en que nos encontramos... ¡Señores intelectuales, ahí tenéis vuestro mundo, el mundo caótico y miserable que vosotros habéis creado con todas vuestras teorías! Los hechos están hablando: ¡Habéis fracasado, orgullosos intelectuales!
     El batallar de los razonamientos es egocentrismo en su naturaleza íntima. Nosotros necesitamos de una nueva facultad que no sea egocéntrica. Necesitamos que pase la batalla y que el pensamiento quede quieto y sereno; esto sólo es posible comprendiendo muy a fondo todo el mecanismo de la razón subjetiva y miserable. En la serenidad del pensamiento nace en nosotros una nueva facultad, el nombre de dicha facultad es INTUICIÓN. Sólo la INTUICIÓN puede resolver problemas.
     Es obvio que si queremos desarrollar esta nueva facultad, necesitamos primero comprender a fondo ese complicado mecanismo asociativo de la razón subjetiva. El centro básico de la mecánica razonativa es el yo psicológico. Dicho centro es egoísta, y por ello jamás puede resolver problemas. La INTUICIÓN nada tiene que ver con ese centro básico del razonamiento, La INTUICIÓN corresponde a la conciencia. Todo problema ha sido creado por la mente y existe mientras la mente lo sostenga. Todo problema es una forma mental que la mente sostiene. Toda forma mental tiene un triple proceso: surgimiento, subsistencia y disipación.
     Todo problema surge, subsiste y luego se disipa. El problema surge porque la mente lo crea, subsiste, mientras la mente no lo olvide y se disipa o disuelve cuando la mente lo olvida.
     Cuando el pensamiento cesa, nace en nosotros la beatitud y después la iluminación. Antes de llegar a la iluminación debemos pasar por la beatitud. Son tres las fases de transformación: No pensamiento, beatitud, iluminación. La INTUICIÓN es iluminación. Todo iluminado resuelve los más difíciles problemas.
     Realmente, los problemas dejan de existir cuando los olvidamos. No debemos tratar de resolver problemas, debemos disolverlos. Ellos se disuelven cuando se olvidan. El problema es una forma mental ultrasensible con dos polos: uno positivo y otro negativo.
     No tenga usted miedo, olvide el problema, así se disolverá el problema. ¿Sabe usted jugar ajedrez? Una partida de ajedrez no le resultaría mala para olvidar el problema, o tómese un café o un buen té y luego váyase a una alberca a nadar, o suba a una montaña y ríase un poco, reír le sienta bien y hace que olvide el problema. En cualquier instante, una corazonada y quedó resuelto el problema; tal vez la solución no sea de su gusto, pero lo cierto es que se resolvió el problema, o mejor dijéramos, se disolvió.
     Un sabio dijo: "Ocúpate de la cosa antes de que llegue a existir, allí está la solución. Porque el problema, no lo olvidemos, ha nacido y tiene su existencia en la mente. Llueve y usted ha dejado su paraguas en casa. Esto no es problema en sí mismo, tampoco el hecho de que tenga deudas, haya perdido su trabajo y se le apremie para que pague. Estos hechos son relativamente ciertos en un mundo relativo, pero los problemas son algo que usted, por lo tanto, debe matar antes de que nazcan o solucionarlos más tarde, recordando que cuanto más tiempo dejemos pasar, mayor será el gigante que debemos abatir".
      El miedo es nuestro peor enemigo. Al demonio del miedo no le gusta que nosotros resolvamos problemas. ¿Tiene Ud. miedo de que le lancen a la calle por no tener dinero para pagar el alquiler de la casa? ¿Y si le lanzan? ¿Qué? ¿Sabe Ud., acaso, qué nuevas puertas se le abrirán? La INTUICIÓN sí lo sabe y por ello es que el intuitivo no tiene miedo. La INTUICIÓN disuelve problemas.
     ¿Tiene Ud. miedo de perder el empleo? ¿Y si lo pierde, qué? ¿Sabe acaso qué nuevo trabajo habrá para Ud.? La INTUICIÓN sí lo sabe y por ello el intuitivo no teme. La INTUICIÓN no engaña. La INTUICIÓN no falla. Cuando termina el batallar del pensamiento, nace La INTUICIÓN y termina el miedo. La INTUICIÓN disuelve los problemas por muy difíciles que estos sean. Los hijos de La INTUICIÓN, cual águilas rebeldes, se remontan altaneras hacia el sol de las grandes verdades inefables, libres del miedo, de ansias de acumulación, libres de sectas, religiones, escuelas, prejuicios sociales, fanatismos de banderas, apetencias, teorías, intelectualismos, odios, egoísmos, etc. 
    El Mantram (palabra de poder) OM MASI PADME YOM, vocalizado 10 minutos diarios, desarrolla La INTUICIÓN. Ese Mantram se pronuncia así: OOOOMMMM MMMMAAAA SSSSIIII PPPPAAAADDDMMMEEE YOOOMMM. Éste es el mantram de La INTUICIÓN".

Ecología contra contaminación

     El humilde árbol se alimenta de la tierra, del agua, del aire y de la luz del sol, y él mismo se convierte en alimento para la naturaleza con el oxígeno que exhala, el fruto que provee, y el estiércol en el que se convierte cuando muere. Y así como el árbol depende de la naturaleza y la naturaleza del árbol, esta misma dependencia existe entre el hombre y el planeta. Nosotros nos alimentamos de lo que provee el planeta y a su vez el planeta se alimenta del alimento que nosotros le proveemos. Esta dependencia también existe entre el planeta y el sistema solar, entre el sistema solar y la galaxia, entre la galaxia y el Cosmos, y así, ad infinitum entre todo lo que existe.
     Esta alimentación recíproca está dictada por la Ley del ETERNO TROGO AUTOEGOCRATICO COSMICO COMUN y en términos simples diremos que esta es la ley de tragar y ser tragado, y como humanos, nosotros alimentamos el planeta de dos formas. Primeramente nuestro cuerpo es parte de la capa orgánica que cubre la tierra, y en sí mismo es una antena que recibe vibraciones cósmicas que nos llegan desde el infinito.
     El cuerpo como una máquina bioquímica y electromagnética transforma estas vibraciones depositándolas por los pies en las capas anteriores de la Tierra. Una vez estas vibraciones son recibidas y aprovechadas por el planeta, este las devuelve al cosmos a través de la zona mineral donde se encuentran los mundos mineral, vegetal, animal, nuestros cuerpos, el agua, y el aire. Es así como los demás planetas se alimentan de la Tierra y entre ellos, de unos y otros.
     Cuando abusamos de los recursos del planeta, contaminamos el aire y alteramos las plantas y los animales, desestabilizamos la zona mineral de forma tal que se le hace imposible al planeta el poder recibir el alimento que le llega del cosmos infinito. La suciedad y el caos exterior es simplemente una proyección del caos que cada uno lleva dentro y con el paso de los años la situación se empeora. Poco a poco nos acercamos más al momento en el que la naturaleza hará lo necesario para recobrar aquello que por derecho le corresponde.
     Es claro que la Naturaleza no conoce de finanzas, de compromisos, ni de moralidad y cuando ella reclama lo que le corresponde lo hace en forma de catástrofes, guerras y destrucción, todas muy dolorosas para nosotros. Por eso resulta urgente el que nos apliquemos a sí mismos el concepto aquél del Balance ECOLOGICO (eco = oikos = casa; -logía = logos = el Verbo Creador).
     Tal balance nos invita a re-establecer la voluntad del VERBO (El Logos Solar) del primer instante. Esto nos lo enseñó el Salvador del Mundo y lo hemos repetido muchas veces sin darnos cuenta cada vez que decimos “…que se haga Tu voluntad así en la Tierra como en los cielos”. Claro, no solamente se refiere a la Tierra como medio ambiente, sino también a nuestro cuerpo, la Tierra Filosofal de los Alquimistas, al cual el Apóstol Pablo llama “Templo del Espíritu Santo”. 
      Ha llegado la hora de que seamos buenos dueños de casa y comencemos un cambio radical a nivel de nuestra psiquis, de nuestros hábitos y de nuestras emociones; que sustituyamos nuestros valores actuales por los valores superiores del SER; que nuestra imagen y nuestra identidad se conviertan en instrumentos del Íntimo y no de nuestra personalidad y de las pasiones.
     Podemos empezar este cambio poniendo nuestra psiquis bajo control; refrenando el deseo de prestarnos para la crítica, el chisme, el doble sentido, la morbosidad, y el dice-que-se-dice y colaborar de alguna manera y en forma consciente de la necesidad de buscar el equilibrio en nuestro planeta que es nuestro hogar, el único que tenemos, pero si continuamos con el odio, el egoísmo, la codicia, la crueldad, la competencia, etc. será un hecho que todos pereceremos antes de tiempo. Estamos al borde de una catástrofe final y no queremos comprenderlo, así sucedió también con los con los Atlantes en vísperas del gran cataclismo que destruyó a la humanidad entera. Nosotros, en nuestras instituciones luchamos por la paz, por la felicidad y la libertad mediante la llamada Comprensión Creadora, sin embargo es necesaria la tranformación del individuo, solamente así es posible la transformación del mundo, necesitamos cambiar internamente, solo así podemos cambiar el mundo. Estamos ante el dilema del Ser o no Ser de la filosofía: o cambiamos o pereceremos.

Los eternos valores del Ser y los valores negativos del ego

     En filosofía gnóstica se dice que el Ser es el Ser y la razón del Ser es el mismo Ser, pero a nuestro entendimiento: ¿Que o quien es el Ser? El Ser es la divinidad dentro del ser humano, es la chispa inmortal de cada uno, sin principio ni fin, nosotros todavía no poseemos al Ser, pero se encuentra dentro de cada uno de nosotros en forma latente.
      El Ser es múltiple en sus manifestaciones cósmicas, es la unidad formada por la diversidad, lo que significa que al no poder manifestarse se desdobla en múltiples partes, cada una con sus particularidades, funciones, facultades y poderes. Las partes del Ser devienen desde la más pura y elevada región divinal y trascendental, podemos entender que son átomos divinos, auto-conscientes e independientes.
     El Espíritu nos impulsa al trabajo sobre sí mismos, por medio de la Esencia, si embargo es muy poco ese material que poseemos; al nacer solo traemos un 3% libre, empero a medida que nos vamos convirtiendo en adultos, todavía ese pequeño porcentaje se va perdiendo, va siendo absorbido en su totalidad por el ego.
     Existen dos tipos de integración:
1º.- La integración con el Ser, es una unificación cósmica, positiva y es una meta u objetivo de la Esencia.
2º.-Integración negativa relativa al ego psicológico, cuando se fortalece y robustece, se convierten en cristalizaciones equivocadas y perversas.  
      Los valores trascendentales del Espíritu se plasman en las bellas artes, ya en un hermoso cuadro, en una exquisita sinfonía musical, en una perfecta escultura, en un libro sagrado, en una pirámide, un nicho, una escultura, en los hermosos cantos, en la sublime y bella danza.
     En nosotros mismos aunque seamos las criaturas más abominables de la tierra tendremos esos valores innatos y eternos del Ser en forma latente dentro de nuestra esencia o consciencia.
     Entre los valores trascendentales del Espíritu tenemos el amor, la verdad, la belleza, el altruismo, la templanza, la voluntad verdadera, la paciencia, la serenidad, etc. y para integrar las partes del Ser debemos rebelarnos con nuestra propia naturaleza egoica, que es antítesis de lo divinal, si es que en realidad anhelamos que el Ser se manifieste con plenitud en nosotros.
     De acuerdo al Axioma “Tal como es arriba es abajo, tal como es adentro es afuera” el Macro-cosmos se encuentra dentro del Micro-cosmos llamado hombre, pero nuestro cosmos está desordenado, debemos organizarlo, debemos comprender la Gnosis, para ello hay que equilibrar el Ser con el Saber, pero ante todo es necesario hacer conciencia de lo que es el SABER esotérico-gnóstico iniciático y lo que es la comprensión creadora.
      Alguien puede tener mucha sapiencia, puede saber (por ejemplo) fabricar automóviles, puede conocer la Medicina, la Jurisprudencia, o puede haber estudiado realmente en diversas escuelas de tipo seudo-esotérico, seudo-ocultista y poseer una gran erudición, sin embargo podría suceder que esa persona tuviese una moral muy baja .¿De qué serviría poseer una gran erudición, si no tenemos desarrollados al SER INTERNO, si poseemos, dijéramos, defectos horripilantes?. De nada serviría eso.
     Ser y Saber son muy relativos; existen distintos grados de Saber. Hay personas que pueden saber más, por ejemplo, de Medicina que otras; hay Odontólogos más eruditos que otros, hay técnicos y profesionistas que saben más que otros, pero eso es muy relativo. Y en cuanto al Ser, también es muy relativo; unos tienen más desarrollado el Ser que otros. No hay duda de que el Ser (por ejemplo) de un Santo, está más desarrollado que el de un perverso, podemos afirmar que cada persona tiene su nivel de Ser.
     En la Gnosis se necesita tener un equilibrio muy especial; se necesita, para entrar en estos estudios y en estos trabajos, en que nosotros estamos, haber alcanzado el nivel aquel que se llama el «BUEN DUEÑO DE CASA». Resulta interesante, en los Evangelios, esto del «Buen Dueño de Casa»; es algo que nos invita a la reflexión.
     El «Buen Dueño de Casa» podría convertirse en algo mejor, si aspira o si anhela, pero si no tiene anhelo espiritual ninguno, obviamente se convierte, dijéramos, en un FARISEO que ha de involucionar en el tiempo. De manera que, del «Buen Dueño de Casa» puede salir un INICIADO o un FARISEO.
     En todo caso, para entrar en estos estudios esotérico-gnósticos, se necesita haber llegado al nivel del «Buen Dueño de Casa». Una persona, por ejemplo, caprichosa, lunática, difícil, no es precisamente un elemento que puede servir para estos estudios. Un sujeto que no cumple con sus deberes de hogar, que es mal padre, mala esposa o mal esposo, que trata mal al cónyuge (sea éste hombre o mujer), o que abandona su hogar por tal o cual motivo, incuestionablemente no es un «Buen Dueño de Casa».
     Debemos comprender pues, que el basamento de estos estudios, empieza por haber alcanzado el nivel del «Buen Dueño de Casa»: buen esposo, buen padre, buen hermano, buen amigo; el hombre que ve por su hogar, la mujer que ve por sus hijos, en fin. Y si no es casada la mujer, será la buena hija, la buena hermana, la mujer de hogar. Y si es un hombre y no es casado, será por lo menos el buen hombre que ve por los suyos, por sus familiares, y si no los tiene, pues entonces cumplirá con los deberes que existen para con toda la Humanidad en general.
     Lo que queremos es alcanzar la UNIDAD DE LA VIDA, integrarnos, convertirnos en Individuos perfectos y eso es posible trabajando sobre nosotros mismos, eliminando nuestros propios errores psicológicos. Si lo logramos, nos convertimos en Individuos con sabiduría e iluminación. 
      La diferencia entre persona y persona, está en los distintos Niveles del Ser. Cuanto más cerca se esté de la Individualidad Sagrada, pues se está, naturalmente, más exaltado. Cuanto más lejos se encuentre uno de su propia Individualidad Sagrada, pues posee un Nivel del Ser más inferior.
     Así pues, solamente uniendo el Ser y el Saber, se llega a la comprensión verdadera, y solo con comprensión verdadera podemos trabajar sobre nosotros mismos para pasar de un Nivel del Ser, a otros Niveles del Ser más elevados.
     Necesitamos hacernos íntegros, uni-totales, y ello solamente es posible subiendo por los distintos escalones que forman los Niveles del Ser y no olvidar que el sendero comienza en la casa, y si las condiciones que tenemos en la casa son nefastas, pues tanto mejor para nosotros porque que el «gimnasio» es superior. Cuando se vive en función del trabajo esotérico y para el trabajo esotérico, obviamente, mientras más difíciles sean las adversidades, tanto mejor...
     Impúlsate con los anhelos más íntimos y observa la vida con profundidad.

A-Himsa, La Doctrina de la no Violencia

     La doctrina del A-Himsa promovida por el libertador de la India, Mahatma Gandhi, es realmente una filosofía de vida. El significado literal de Himsa es querer matar, querer perjudicar, por lo que A-Himsa indica la renunciación a cualquier intención de violencia o daño e implica por lo tanto una conducta recta, entendida como un recto pensar, recto sentir y recto actuar. A-Himsa es una filosofía basada en el desarrollo del amor universal y la comprensión; puede asemejarse a la doctrina de amor enseñada por el Maestro Jesús cuando solicita al ser humano que debe aprender a amar hasta a los enemigos. 
     En estos tiempos la violencia se está convirtiendo en un tema común, está contagiando cada vez más las mentes humanas, especialmente de la juventud y está afectando en forma más profunda a la sociedad; por lo que es urgente y necesario promover filosofías que, aunque son de antaño, tienen el poder de cambiar y hacer la diferencia.
     El amor como fuerza universal y cósmica, sustentador de la vida, puede y debe desarrollarse en el individuo. Desafortunadamente no es una fuerza que brote espontáneamente, ni es resultado de la fantasía y mucho menos puede imponerse a los demás o a sí mismo. El amor es una fuerza muy poderosa, que va más allá de sentimentalismos y emociones pasajeras; antiguos rituales caldeos afirman: “Amor es ley, pero amor consciente”.
     Para que el amor pueda emanar del individuo es necesario realizar múltiples y constantes sacrificios, ya que el amor se encuentra prisionero, encerrado en una botella a semejanza del genio de Aladino dentro de la lámpara. A simple vista nadie puede percatarse de su majestuosidad y grandeza, porque está identificado con el exterior de esa lámpara. Esa lámpara que mantiene recluida la fuerza del amor está hecha de odio, rencor, ira, malicia, deseo, resentimiento, venganza, envidia, violencia. Resulta imposible que la fuerza del amor se libere sin antes destruir la lámpara en la que se encuentra, es por ello que muchas escuelas pseudo-esoteristas y pseudo-ocultistas, escuelas de metafísica y mentalistas yerran el camino creyendo que a base de auto sugestión, repetición de máximas, imposición de actitudes e inclusive con ejercicios de respiración o de relajamiento se pueda desarrollar el amor.
     No son poses pietistas ni máximas lo que se requiere para desarrollar el amor, sino esfuerzos y super-esfuerzos; el amor no se demuestra con palabras dulces y frases deslumbrantes, sino con hechos concretos y definitivos. El poder que tiene el amor y el sacrificio que se requiere para conseguirlo lo demostró en vida Mahatma Gandhi, quien definió su doctrina de la siguiente manera: “La no-violencia no consiste en renunciar a toda lucha real contra el mal. La no-violencia tal como yo la concibo..., entabla, al revés, una campaña más activa y más real contra el mal que la ley del talión, cuya naturaleza misma da por resultado el desarrollo de la perversidad. Yo levanto frente a lo inmoral una oposición mental, y por consiguiente, moral. Trato de enmohecer la espada del tirano, no cruzándola con un acero mejor afilado, sino defraudando su esperanza al no ofrecer ninguna resistencia física. Él encontrará en mí una resistencia del alma que escapará a su asalto. Esta resistencia primeramente lo cegará y enseguida lo obligará a doblegarse. Y el hecho de doblegarse no humillará al agresor, sino que lo dignificará. Este podría llegar a ser un estado ideal. Y lo es”.
     La templanza, la serenidad y dulzura de carácter, son más aplastantes que la ira. En una discusión entre dos personas, ambos suelen enojarse y después comenzar a gritar, como si fuera una competencia para ver quién grita más fuerte…, pero si alguno de los dos se tranquiliza y relaja su cuerpo, empieza a ser dueño de su respiración, después de sus emociones y palabras; entonces baja la voz y comienza a hablar con serenidad, apaciguando así la ira del otro.
     Este ejercicio requiere auto observación, para darse cuenta de que cuando la personalidad se identifica con la situación y se deja llevar por la ira, entonces la ira toma el mando y controla las emociones y las palabras, ocasionando violencia en el acto de discusión. Sin embargo esto puede cambiar, ciertamente no es posible modificar las circunstancias desagradables, pero sí se puede alterar la reacción ante las mismas, a esto se le conoce como la revolución de la conciencia, la cual está basada en la doctrina el A-Himsa.
     El odio, el resentimiento y la venganza también ocasionan violencia. La doctrina del A-Himsa enseña que es necesario enfrentar en sí mismo esos sentimientos y comprender sus causas, procesos y consecuencias a través de la meditación diaria para morir de instante en instante y de este modo ir desplazando esos sentimientos de violencia por altruismo, generosidad y amor. El A-Himsa es una filosofía de introspección que lleva al ser humano a reconocer los procesos equivocados del yo o agregado psicológico para liberar la conciencia y lograr que la cooperación desplace a la competencia, que la filantropía vaya desplazando a la envidia, que la buena voluntad vaya desplazando poco a poco la mala voluntad.
     Es claro que este proceso implica dedicación y esfuerzo, además de sacrificios, pues deben ser sacrificados en forma consiente y premeditada cada uno de los defectos psicológicos internos que producen pensamientos, emociones y actos de violencia, siendo así que el A-Himsa implica una lucha interna, no externa, contra enemigos que viven adentro y no afuera.
     Los hombres de buena voluntad aceptan y desarrollan en sí mismos la doctrina del A-Himsa, la no violencia, porque quieren alcanzar la felicidad en su vida; comienzan realizándola en sus hogares, pues no es necesario buscar circunstancias especiales alejándose del cotidiano gimnasio psicológico, sino que dentro de la vida práctica se puede llevar a cabo esta filosofía de comprensión, amor y respeto.

jueves, 4 de agosto de 2011

El Naraka Los Mundos Infiernos del Budismo


Tres caminos se abren ante el desencarnado: Primero, unas vacaciones en las regiones luminosas del espacio infinito antes de volver a tomar cuerpo. Segundo, volver a una nueva matriz en forma inmediata o después de algún tiempo. Tercero, entrar en los mundos infiernos dentro del interior del planeta en que vivimos”. Samael Aun Weor
La consideración de vivir en los “tiempos de fin” es una motivación para que muchos busquemos satisfacer nuestro sentido de seguridad para vivir felices.  Después de todo,  queremos estar seguros de sentirnos seguros.
Tal seguridad significa para algunos el tener suficiente alimentos y agua, para otros es la convicción de que sus familiares se encontrarán bien cuando ellos ya no estén presentes, y para otros es la certeza de que al morir, la vida venidera será una llena de dicha y felicidad.
Todas estas consideraciones tienen algo en común: los elementos de “no-preocupación” y de “no-miedo”.
Hay quien vive su vida en esfuerzo continuo para evitar  la preocupación y el miedo; compran armas, infinidad de alimentos diversos  y hay quien hasta busca comprar la salvación de su alma participando de seminarios, membresías, clínicas de cómo ver y hablar con los ángeles, talleres de trabajo emocional, etc.  Todos estos en su esfuerzo también comparten algo en común: buscan incesantemente la “seguridad” como algo que existe afuera y obvian la realidad del trabajo interior.
Mientras se mueven día a día sin saber cuánto de su esfuerzo es suficiente, sus preocupaciones no mejoran, su seguridad continúa frágil y la felicidad que tanto anhelan se les sigue escapando de las manos.
Esa felicidad entre los Budistas es un Nivel Superior de Ser al que llamaban el NIBBANA; hoy en día se conoce como el NIRVANA y significa “estado de desconexión”.  La doctrina Budista enseña que la raíz de nuestro propio sufrimiento se encuentra en el deseo, por consiguiente aquellos que logren romper con las cadenas del deseo serán compensados con el Nirvana, un estado de completa extinción del “sí mismo”, de dicha suprema que se encuentra más allá de la muerte.
Sin embargo, aquellos que no rompan con las cadenas del deseo continuarán entonces atados al movimiento continuo de la Rueda del Samsara; viviendo la vida en sufrimiento con ratos esporádicos de alegría y regresando vida tras vida a re-vivir las mismas escenas y dramas junto con sus consecuencias buenas y malas.  Y mientras estén atados a la Rueda del Samsara, cada nueva vida será adaptada a nuevas circunstancias, buenas y malas, según lo determine para ellos la Ley del Karma, llamada también Ley de retribución o de causa y efecto.
Los Budistas consideran la sucesión de una vida tras otra como el acto de encender una sucesión de velas, donde cada una se enciende con el fuego de la anterior.  Pero la cantidad de velas, igual que la cantidad de vidas que se nos da, no es infinita.
Ciento-ocho cuentas tiene el collar del Buda, símbolo de la cantidad de vidas que se le entrega a cada Esencia para que trabajando de forma sucesiva, alcance la dicha de la liberación: el Nirvana.  Aquellos que no logren tal trabajo en 108 vidas ingresan lamentablemente al NARAKA     (mundos infiernos)  en lo que sería su próximo nacimiento; nacen en los mundos infiernos para pagar las deudas que tengan pendientes con los Grandes Maestros del Karma.
En el Gnosticismo Universal, esa deuda pendiente podemos interpretarla como la necesidad de eliminar esa segunda naturaleza inhumana que hemos desarrollado desde nuestra salida del Edén; todos esos aspectos de codicia, envidia, gula, ira, lujuria, orgullo y pereza que debimos, pero que no eliminamos de forma voluntaria y consciente.  Cuando el trabajo no se hace de forma voluntaria, la naturaleza provee el medio y la forma mecánica para hacer el trabajo por nosotros.
Igual que los infiernos de la cultura Maya, así como   la extraordinaria exposición de Dante Alighieri en su Divina Comedia, el NARAKA está compuesto de múltiples esferas o niveles donde las almas pasan por purificaciones específicas,  los infiernos Budistas especifican el paso del alma por esferas de fuego y esferas de frio; pasando por el AVITCHI (la esfera del sufrimiento ininterrumpido) y culminando con el MAHAPADMA, el mundo frío donde los defectos de tipo psicológico se rompen en pedazos exponiendo sus órganos y éstos últimos, al congelarse también se fragmentan indicando la disolución total.
El concepto de los mundos infiernos no es propiedad exclusiva de ninguna religión y diferente a la opinión de muchas escuelas de pensamiento, la morada en ellos no es eterna.  No hay tal cosa como la condenación a los mundos infiernos “para siempre”.
En su infinito amor, Dios como La Gran Ley es tanto la suprema Justicia y la suprema Misericordia y no se queda con nada de nadie.  A cada cual le da tal y cual le corresponde y aunque es cierto que las almas sufren por diferentes tiempos la purificación en los mundos infiernos, también es cierto que una vez culminado el proceso, todas las Esencias regresan a ver la luz del sol.  Aquellas que no logren la liberación después de 3,000 ciclos de 108 existencias humanas,  regresan al Sagrado Absoluto Solar, el seno del Padre; las otras que todavía disfrutan de las oportunidades para realizar la Gran Obra regresan al ciclo de la transmigración para reiniciar nuevamente el proceso que las llevará a alcanzar en un futuro el reino humano. 
Una vez encarnadas como figuras humanas, comienzan nuevamente su cuenta de 108 vidas o 108 oportunidades para que la Esencia en su nuevo vehículo físico realice el trabajo íntimo, con la esperanza de alcanzar la auto-realización íntima del Ser y se gane la entrada a los mundos superiores.  Después de todo está escrito: “La razón de ser del Ser es el mismo Ser”.
La situación  de un ser en el infierno corresponde a un estado de extremo terror, desamparo y angustia. Las almas del Naraka viven en el inframundo, en el mundo subterráneo, en el interior de la tierra, hay diferentes formas de enumerar los distintos Narakas y describir sus tormentos, las más conocidas son los Ocho Narakas de hielo y los ocho Narakas de fuego, adonde van las almas a expiar sus culpas.

Los Infiernos Mahometanos

   Toda religión, doctrina o  conocimiento sagrado, contiene los principios fundamentales de una religión cósmica universal e infinita y ese gran conocimiento universal asume diferentes formas, según las necesidades de cada raza y  época y esta enseñanza busca siempre la manera de integrar al ser humano con la divinidad, lamentablemente esa enseñanza plasmada en libros sagrados, en láminas, nichos, pirámides, pinturas, códices, etc. ha sido mal interpretada debida al hecho de que la enseñanza la tomamos al pie de la letra, no buscamos su verdadero significado y ello nos lleva al riesgo de caer en el fanatismo, los prejuicios y la confusión,  llevándonos a cometer diversos delitos en contra de la naturaleza, en contra de  nuestros semejantes y aún de nosotros mismos.
Las religiones ortodoxas tienen dos círculos: el Exotérico o el público y el esotérico o secreto. En la religión de Mahoma, vemos por ejemplo  los dos círculos: el público, entregado en las mezquitas musulmanas y el conocimiento secreto estudiado y practicado por los   Sufíes, quienes no estudian el Corán en forma meramente exotérica, sino esotérica, dejando a un lado “la letra que mata”  para aprehender o capturar el “espíritu que vivifica y da vida”,  lo que está escrito entre líneas, lo que la mayoría de la gente no es capaz de entender. Cuando interpretamos con el razonamiento, el mensaje original se pierde.
Por otra parte, necesitamos hacer consciencia que para el mal existe un límite y  tarde o  temprano vendrán las consecuencias o  el castigo a nuestras maldades, ya sea que las realicemos en forma consciente o inconsciente y como corolario tendremos sufrimientos, dolor, penas,  que  culminarán en los mundos infiernos, donde como menciona Dante solo se oye el lamento y el crujir de dientes. 
Fue después de 600 años del cristianismo cuando se hizo necesario otro mensaje sobre la enseñanza de tipo trascendental  y vino Mahoma, el gran profeta, a dejar su mensaje de amor y paz, traído de los mundos superiores  para todos los seres humanos de puro y noble corazón.
Esta escritura  sagrada está escrita en capítulos, llamados Suras,  con sus versículos en donde se habla de códigos, normas o leyes   de conducta que debe practicar  el ser humano para ganarse el cielo  o de lo contrario irá al infierno.
La Ley es un Principio Creador y Ordenador. Todo en el Universo está sometido a Leyes cósmicas y naturales, si faltasen las leyes, imperaría el desorden, el caos  y la anarquía, tanto en la vida social como en todo el Cosmos Infinito. Lo que verdaderamente importa es aprender a vivir de acuerdo con las normas superiores.  Si así procedemos, nuestra existencia se torna armoniosa y equilibrada.
El profeta Moisés, escribió por orden de Dios, las Tablas de la Ley (los 10 Mandamientos), reglas o leyes que  indican a los seres humanos lo que debe hacer y lo que no debe hacer,  para que pueda vivir con plenitud, feliz y en armonía con lo que le rodea y con el universo.
Nos menciona el Corán respecto al infierno o  regiones sumergidas:
“Entre ellos, los unos creen en el profeta y los otros se alejan de él, pero el fuego de la gehena basta para su castigo. Aquellos que se nieguen a creer en nuestros signos, los aceraremos al fuego ardiente. Tan pronto como su piel sea consumida por el fuego, los revestiremos con otra para hacerles probar el suplicio. Dios es poderoso y prudente”.
“Los que crean y obren bien serán introducidos en los jardines regados por las corrientes de agua; permanecerán ahí eternamente; hallarán ahí mujeres exentas de toda  mancha y deliciosas sombras.”
Sura IV (58-60)
Se refiere a una fe consciente y verdadera basada en los principios divinales.
La  Gehena  es el infierno.
Gehena también aparece en el Nuevo Testamento y en las primeras escrituras cristianas como el lugar en donde el mal será destruido. Presta también su nombre al infierno del Islam, Jahanam.
“Persevera,  pues Dios no dejará perecer la recompensa de los que obren el bien. Entre las generaciones que os han precedido, los que practicaban la virtud y prohibían que se cometiesen iniquidades en la tierra no eran en pequeño número. Los hemos salvado; pero los malos siguieron sus apetitos y fueron culpables. Si Dios hubiese querido no habría hecho de todos los hombres más que un solo pueblo. Pero ellos no cesarán de diferenciarse entre sí, excepto aquellos a quienes Dios haya concedido su misericordia. Les ha creado para esto, a fin de que la palabra de dios se cumpla cuando dijo: llenaré el infierno de genios y de hombres a la vez”
Sura XI (117-118-120)
Aquellos que tienen buen dharma, o quienes   han obrado bien o realizado en vida muy buenas obras, pueden darse el lujo de unas bienhechoras vacaciones (dentro de la muerte y el nuevo nacimiento) en las regiones moleculares y electrónicas que existen en los mundos superiores de consciencia.
 “Entonces los profetas pidieron la asistencia de  Dios y todo hombre orgullosos y rebelde fue aniquilado. La gehena está detrás de él y él será saciado con una agua infecta”…
Entonces tú verás a los criminales con los pies y las muñecas cargados con cadenas.
Sus túnicas serán de alquitrán, el fuego envolverá sus rostros a fin de que Dios retribuya a cada alma según sus obras. Es rápido en sus cuentas.
Sura XIV (18-19-50-51)
“Dios les dirá: entrad en el fuego para uniros a las generaciones de los hombres y a los genios que han desaparecido antes de vosotros. Siempre que entra allí una generación, maldice a su hermana hasta el momento en que estén reunidas; entonces la última dirá mostrando a la primera; Señor, he allí a los que se han extraviado, aplicadles un doble castigo del fuego; y Dios les dirá: El doble será para todos vosotros, pero vosotros lo ignoráis.”
Gustavo Doré Canto 6 Divina comedia
Sura VII (36)
¿Sería posible que fuésemos juzgados una vez que estemos muertos y convertidos en polvo y huesos?. Dirá luego ¿Queréis mirar allá abajo? Mirarán y verán el fondo del infierno donde se encuentra  El Dakkun , un árbol que brota desde el fondo del infierno, sus cimas son como si fuesen cabezas de demonios, los réprobos serán alimentados con él y se llenarán el vientre. Detrás beberán agua hirviendo y luego volverán al fondo del infierno.
Sura 37 (51,52,53, 60)
Los jardines del Edén se abrirán para los que temen a Dios, pero a los perversos les está reservada la más horrible mansión. La Gehena, donde serán quemados,  probarán el aguardiente y el pus y otros suplicios diversos.
Los musulmanes creen que tanto el Infierno y el Paraíso existen ahora y que son dos moradas reales. El Infierno es donde una persona pecadora será castigada y el Paraíso es donde una persona piadosa será recompensada.
Los infiernos en el libro sagrado el  Corán no se encuentran específicamente en un capítulo o Sura, sino que están intercalados en todo el texto que compone este libro sagrado.
Debemos comprender  que los infieles que se mencionan en esta lectura, se refieren a los enemigos ocultos, los enemigos del Eterno, conocido comúnmente como Ego o yo psicológico.
Es posible constatar la evidencia de estas regiones sumergidas cuando decimos que tuvimos “una pesadilla”. Mahoma menciona referente a éste hecho: que existen siete puertas infernales  que se corresponden con siete centros o chakras ubicados en el bajo vientre y relacionados con los mundos infiernos, empero con una pesadilla no vivenciamos todo el crudo realismo de estos mundos inferiores.
El gnosticismo habla de nueve círculos concéntricos e inferiores que se corresponden con nueve cielos o supradimensiones y cada  una de estas esferas sumergidas con sus correspondientes  leyes de mecanicidad o densidad que se van multiplicando  en forma escandalosa, así el primer círculo está bajo el control de 96 leyes, el segundo por 192, el tercero se triplica 96 x 3 es igual a 288 y finalmente el noveno círculo se multiplica por 9, teniendo como resultado  un total de 864 leyes, indicando que a mayor número de leyes se multiplica el dolor, el sufrimiento, la materialidad, el llanto y por esta razón se le llama la región de las penalidades y los castigos.
Es conveniente no olvidar que cualquier unidad cósmica que surge a la vida posee, por ley,  inevitablemente un reino mineral sumergido entre las infradimensiones sumergidas. Los infiernos  existen en todos los mundos, en todas las galaxias, más no todos están habitados, por ejemplo el Sol, que con su luz ilumina y da vida todos los planetas del sistema solar de Ors, no es posible encontrar ahí fracasos cósmicos, sus infiernos están completamente limpios, todas las criaturas que  ahí habitan, son completamente espirituales

El descenso de Ishtar a los infiernos

     La mitología babilónica, sumeria y acadia comparte leyendas y dioses, epopeyas y héroes. Una de éstas nos narra una historia que tiene como protagonista a una divinidad lunar, la diosa del amor, el sexo y la guerra: El descenso de Ishtar a los infiernos.
     Existen varias versiones del mito, sumerio, acadio o babilónico, pero ambas versiones comienzan con la muerte del amante de Ishtar: Inanna para los sumerios, llamado Tammuz por algunos y Dumuzi por otros, Dios de la floración de primavera. Tammuz murió durante una cacería en un desafortunado encuentro con un jabalí (símbolo de la lujuria) y Ereshkigal, diosa del infierno y hermana de Ishtar (de la cual Ereshkigal representa su sombra o parte negativa), hizo transportar sus restos a sus dominios antes de que ésta pudiese saberlo.
     Ahogada en la ira y el dolor, Ishtar decidió descender al inframundo (lugar a donde los candidatos a la iniciación bajan para eliminar sus errores internos con la ayuda de la fuerza femenina) para reunirse con su amado, una idea que a la diosa infernal no le cayó muy bien, por lo que permitió la entrada de su hermana Ishtar con la condición de dejar una ofrenda en cada una de las siete puertas del tiempo.
En la primera puerta el demonio guardián obligó a la diosa a entregar sus sandalias, consideradas símbolo de la voluntad para luchar contra sí mismo. En la segunda puerta, debió dejar sus joyas, (cosas materiales). En la tercera puerta, entregó sus ropas, (el aspirante a la luz, tiene que despojarse de las cosas ilusorias de este mundo).
     Necesitamos morir de instante en instante, de momento en momento, sólo con la muerte del Ego adviene lo nuevo.
     Así como la vida representa un proceso de gradual y siempre de exteriorización o extraversión, igualmente la muerte del Yo es un proceso de interiorización graduativa, en el que la Conciencia individual, la Esencia, se despoja lentamente de sus inútiles vestimentas, al igual que Ishtar en su simbólico descenso, hasta quedar enteramente desnuda y despierta en sí misma ante la Gran Realidad de la vida libre en su movimiento.
     En la cuarta, ofrenda los cuencos dorados que cubrían sus pechos, que significa renunciar a la sexualidad inferior para trabajar con una sexualidad superior.
En la quinta puerta, dejó su collar, éxtasis de la Iluminación. En la sexta puerta, sus pendientes y con ellos su magia. Y finalmente, en la séptima puerta, Ishtar se despojó de su corona de mil pétalos, que simbolizaba la divinidad.
     Una vez completamente desnuda, símbolo de humildad, Ishtar pudo entrar en la Eternidad y rescatar a su amado, pero Ereshkigal (la que pone las pruebas) se arrepintió de haberle permitido el acceso y le prohibió la salida. Mientras tanto, en la tierra, la ausencia de Ishtar se sentía, las personas no se casaban y no nacían niños, por lo que los demás dioses tuvieron que intimar a Ereshkigal para que permitiese el regreso de la diosa del amor y la fertilidad Una vez que hubo recuperado todas sus pertenencias (virtudes), Ishtar regresó junto con su marido, ya purificado, y el mundo de los mortales volvió a la normalidad.
     Otra versión nos cuenta que la ambiciosa diosa, ya desnuda (libre de las cosas ilusorias de este mundo) ante el trono de Ereshkigal, intentó ocuparlo, pero los siete jueces del mundo de los muertos le quitaron la vida y colgaron su inerte cuerpo de un gancho, (el aspirante debe vencer a los demonios de su inframundo aún a costa de su propia vida).
     La muerte de la diosa significa pues, la muerte de su naturaleza errónea interior, pero luego fue rescatada por petición de los dioses (la divinidad siempre ayuda al estudiante en el trabajo de eliminación de su ego y su falsa personalidad).
     En el mito del descenso de Ishtar a los infiernos, simboliza el curso de las estaciones y las etapas o eras por las que pasa el ser humano y se asemeja a los mitos griegos de Afrodita y Adonis y de Perséfone y Deméter

Infiernos de los Eddas

     La Mitología de los Eddas
     El texto del Edda, según H.P.B. literalmente significa “Bisabuela”, pero también simboliza ciencia o sabiduría.
     La mitología nórdica o escandinava comprende la religión, creencias y leyendas de los pueblos escandinavos, (región del norte de Europa) incluyendo aquellos que se asentaron en Islandia, (país localizado en el extremo noroeste de Europa) donde las fuentes escritas de la mitología nórdica fueron reunidas. Es la versión mejor preservada de la antigua mitología germana, común a todos los pueblos germanos, que también incluye la estrechamente relacionada mitología anglosajona. La mitología germana, a su vez, ha evolucionado de una mitología indo-europea más temprana.
Esta mitología era transmitida oralmente en forma de una larga y regular poesía de padres a hijos, tal vez de ahí proviene el nombre de “Bisabuela”. Dicha transmisión continuó durante la era vikinga y nuestro conocimiento sobre ella está basado principalmente en los Eddas y otros textos medievales escritos durante o después de la Cristianización.
     Podemos considerar el Edda alemán como la Biblia germánica. En este arcaico libro se halla contenida la sabiduría oculta de los nórdicos. Los relatos del Edda sobre el Génesis del mundo son como sigue:
     En el Génesis de la creación hallamos Alquimia Sexual. El fuego fecunda a las frías aguas del caos
El principio masculino Alffadir fecunda al principio femenino Niffheim dominado por Surtur (las tinieblas), para que brote la vida. Así nace Imir, el padre de los gigantes, el Dios Interno de todo hombre, el Maestro. Este se alimenta con la materia prima de la Gran Obra. Dicha sustancia es la leche de la vaca Audumbla. La blanca vaca sagrada de la India. En el Génesis de Moisés se mencionan los cuatro ríos del Paraíso terrenal, los cuatro ríos de leche (Fisón, Gehón, Tigris y Eufrates). Estos cuatro son: el fuego que flamea, el agua pura de vida, el aire impetuoso y la perfumada tierra elemental de los sabios. (Los cuatro Tatwas). En toda operación de Alkimia entran en actividad los cuatro elementos. No podían faltar éstos en la Alkimia sexual de la Creación.
     Imir se duerme y de su propio sudor nace una pareja de gigantes varón y varona, el divino hermafrodita primitivo, gigantesco y sublime de la Isla Sagrada. En el Génesis de Moisés, Adam se duerme y Dios saca a Eva de una costilla de él.
     Antes de este instante Eva estaba dentro de Adam y era Adam mismo. Este era un hermafrodita. De los pies de este gigante hermafrodita (la Raza Polar), nace el monstruo de las seis cabezas, la Estrella de Salomón. La Alkimia sexual humana, que a través de muchos siglos termina por separar o dividir a los gigantes convirtiéndolos en seres humanos de sexos separados.
     La división en sexos opuestos es el principio de la gran tragedia. Del gigante hermafrodita nace el monstruo de las seis cabezas.
     El nacimiento del ser humano en sexos separados fue un acontecimiento grandioso de la Antropogénesis, que se realizó a través de muchísimos millones de años. El Edda germánico, después de describir maravillosamente la creación del mundo, relata la separación en sexos opuestos como sigue:
     “Inmediatamente decidieron los Dioses crear la primera pareja humana. De un fresno formaron al hombre y le llamaron Askur. De un aliso formaron la mujer y la llamaron Embla.
     Odín les dio el alma; Villi les dio el entendimiento; Ve les dio la belleza y los sentidos. Y los Dioses, satisfechos de su obra, se retiraron a descansar y a gozar a su mansión del Asgar, situada en el centro del Universo”.
     El relato del Edda sobre la destrucción del mundo es el Apocalipsis germánico nos cuenta: “La misma naturaleza empieza a salir de su orden; las estaciones cesan de alternar; el terrible invierno, Fimbul domina y dura tres años porque el sol ha perdido su fuerza; entre los hombres ya no hay fe; la paz entre hermanos, parientes e hijos de una misma tribu ya no se observa; el sagrado deber de los germanos de respetar a los muertos, de cortarles las uñas y de enterrarlos se descuida; y el buque colosal en que, a la consumación de los siglos ha de embarcarse Hrimer, el gigante de la escarcha, con sus innumerables compañeros, para destruir a los Dioses y destrozar su alegre y resplandeciente morada, el Valhalla y el Universo; este terrible buque acusador compuesto, sólo de las uñas de los muertos no cortadas por ninguna alma piadosa, adelanta y crece a pesar de la pequeñez del material, hasta que la corrupción llega al colmo.
     Entonces, los monstruos, a quienes los Dioses habían logrado encadenar, rompen las cadenas que les sujetaban; las montañas se hunden; las selvas se descuajan; los lobos, que desde el principio del mundo aullaban al Sol y a la Luna para devorar estos dos astros y que a veces ya los tenían medio agarrados, los alcanzan y los engullen para siempre; el lobo Fenrir (el Karma del mundo) rompe sus ataduras y embiste con las fauces abiertas al mundo, tocando con una mandíbula al cielo y con la otra la tierra; y más las abriría si no le faltase espacio; la serpiente Midgar inunda toda la tierra (porque el hombre se ha vuelto fornicario); los gigantes de la escarcha vienen en su buque de uñas desde el Levante (Este, Oriente); por el mediodía se acercan las potencias del fuego destructor: Loki, Los Surtur y los hijos de Muspel, para librar la última batalla decisiva de los Ases; las divinidades del Valhalla se preparan a recibir al enemigo; su vigía Hiendal, apostado a la entrada del puente que conduce a su morada, toca el clarín, y los Dioses, en unión con las almas de los héroes muertos en combate, salen a recibir a los gigantes; la lucha empieza y acaba con la destrucción de ambos ejércitos; y muertos los Dioses y los gigantes, comunicase la incandescencia de los del fuego al mundo, que todo se consume en inmenso holocausto purificador”.
     Esta es la narración escatológica del Völuspa (poemas mitológicos pertenecientes a los Eddas) referente a los tiempos del fin que ya estamos viviendo, las fuerzas del mal sobrepasando en número a las fuerzas del bien y el orden. Sin embargo, menciona también que habrá unos pocos sobrevivientes tanto humanos como divinos que poblarán un nuevo mundo, refiriéndose a la futura sexta raza raíz.
Existen dos regiones opuestas, una era el Valhalla, al cual van los guerreros que mueren en combate, situada en el palacio de Odin en Asgard (la isla de cristal, la morada de los dioses, la tierra de los Ases o Aeses –Dioses buenos-) otra es Helheim, una de las partes más oscuras de Niflheim, donde reina Hela o Hel, diosa del mundo subterráneo adonde van aquellos que no entran al Valhalla y donde el lobo destroza los cadáveres de los asesinos, los perjuros y los que sedujeron mujeres de otros
Fragmentos del Völuspa:
     40 Al este, la anciana estaba, en Járnvid; y allí alumbró hijos de Fenrir; de ellos surgirá de todos, uno, destructor de la luna, en forma de trol
     41 Bebe la vida de hombre muertos. Se tiñe el Ásgard con roja sangre; negro será el sol en el verano y el clima, espantoso. ¿Sabéis aún más, o qué?
     45 Lucharán los hermanos, y se habrán de matar, los primos hermanos cometen incesto, terrible es el mundo, hay gran adulterio; días de lanzas y espadas, se raja el escudo, días de tormenta y lobos, se hunde el mundo, no habrá hombre ninguno que a otro respete.
     51 Llega un barco del este, vendrá por el mar las huestes de Muspell, Loki es el piloto; llegan los trols con el lobo, hermano de Býleist marcha el primero.
     52 Surt llega del sur, abrasa las ramas, fulgura la espada del dios de los muertos: las montañas chocan, los monstruos se derrocan, pisan las vías de Hel, y el cielo se raja.
     57 El sol se oscurece, se hunde la tierra en el mar, se agitan del cielo las brillantes estrellas; surge vapor furioso, el fuego se alza y llega el calor hasta el mismo cielo.
     58 Garm aúlla ante Gripahell, romperá los nudos, y correrá el lobo; sé muchos conjuros, más allá veo aún el duro destino de los dioses triunfantes.
     59 Pero ve surgir por segunda vez la tierra del mar, para siempre verde; caen cascadas, se remonta el águila que en las montañas cazará los peces.
     60 Se encuentran los Ases en Ídavellir, y de la sierpe del mundo poderosa charlan, recuerda allí los grandes sucesos, y las runas antiguas de Fimbultýr.
     61 Allí, después, maravillosos escaques de oro hallarán en la hierba, los que en días antiguos tenían las estirpes.
     62 Y sin plantarlos crecerán los campos, todo mejora, Baldr llegará, habitarán Hödr y Baldr los hogares de Hropt, el santuario divino. ¿Sabéis aún más, o qué?
     63 Elegirá Haenir la rama sagrada, construyen los hijos, los dos hermanos, un gran mundo aéreo. ¿Sabéis aún más o qué?
     64 Ve alzarse una sala más bella que el sol, tejada con oro, allá en el Gimlé; las huestes leales allí habitarán y para siempre serán felices.
     65 Vendrá entonces el reino en el juicio final, llegará poderoso, quien todo lo rige.
     66 Llegará volando el oscuro dragón, la sierpe brillante, desde Nídafjöll; llevará en sus plumas los muertos a Nidhögg. Allí se hundirá.
     Realmente, cuando el ser humano se acostumbra a derrochar las Aguas puras de vida, la energía creadora, nace la Gran Ramera, cuyo número es seiscientos sesenta y seis. La fornicación corrompe al ser humano. Con la lujuria, el ser humano se vuelve terriblemente perverso, y entonces el mundo es destruido; los monstruos desconocidos de la Naturaleza, elementos que el hombre no conoce y que los Dioses tenían encadenados, son desatados con las armas atómicas; las selvas se descuajan, los lobos del Karma aúllan horriblemente; el lobo Fenrir rompe sus ataduras y embiste con las fauces abiertas al mundo, tocando con sus mandíbulas al cielo y a la tierra. El Karma es terrible, y habrá una colisión de mundos.
     En tiempos arcaicos ya hubo una colisión semejante y la Tierra, que estaba más cerca al sol, fue arrojada a la distancia que ahora tiene. Ahora, este cataclismo se repetirá por Ley del Karma. Entonces, como dice el Edda germánico, todo se consumirá en inmenso holocausto purificador.
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