Nos remontamos al Madrid de Felipe II. En la actual calle Sacramento y situado justo donde hoy existe un parking para vehículos existió una casa hasta 1972 que guardaba una siniestra leyenda que llegado hasta nuestros días.
En esta casa habían encontrado residencia un matrimonio musulmán. La relación, si bien estaba marcada por la diferencia de años, entre el marido y la joven esposa, era normal. Cierto día se cruzó en la vida de la mujer un joven con creencias cristianas. El tiempo y los constante halagos del joven a la mujer musulmana hicieron que finalmente el idilio se consumara.

